La industria automotriz argentina finalizó el 2025 con un balance dispar. Mientras la producción y las exportaciones mostraron retrocesos en el cierre del año, las ventas mayoristas mantuvieron una fuerte recuperación y terminaron el año con números ampliamente positivos.
Así se desprende del informe de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA) correspondiente a diciembre de 2025 que señala que las terminales automotrices produjeron 26.468 vehículos, lo que representó una baja del 30,3 % frente a noviembre, y de 30,4 % en comparación con el último mes de 2024.
Un dato que merece ser tenido en cuenta es que el menor nivel de actividad estuvo directamente relacionado con la cantidad de días hábiles del mes: en diciembre se registraron solo 10 jornadas de producción, ocho menos que en noviembre y tres menos que un año atrás.
Con estos resultados, el acumulado anual de producción alcanzó las 490.876 unidades, una cifra 3,1 % por debajo de la registrada en 2024, cuando se fabricaron 506.571 vehículos.
En materia de comercio exterior, diciembre también mostró números en rojo. Las terminales exportaron 19.908 vehículos, lo que implicó una caída del 36,3 % respecto de noviembre, y del 25,3 % frente a diciembre del año pasado.
En el balance anual, las exportaciones totalizaron 280.589 unidades entre enero y diciembre, lo que significó una contracción del 10,8 % en comparación con 2024, confirmando un año desafiante para el perfil exportador del sector.
Ventas mayoristas
El costado comercial aportó el dato positivo del estudio: en diciembre, las automotrices comercializaron 51.355 vehículos a través de la red de concesionarios, un volumen 45,7 % superior al de noviembre y 3,8 % más alto que el de diciembre de 2024.
En el acumulado del año, las ventas mayoristas alcanzaron 586.625 unidades, lo que representó un crecimiento del 42,6 % frente a las 411.406 unidades comercializadas en 2024. Este desempeño acompañó la fuerte recuperación del mercado interno, que también se reflejó en los patentamientos.
Balance mixto
Con referencia al cierre del año, el presidente de ADEFA, Rodrigo Pérez Graziano, analizó el resultado de 2025 y lo definió mixto: «El sector mostró un desempeño muy superior al promedio de la industria manufacturera, con un crecimiento en ventas mayoristas (+42,6%) y minoristas cercano al 50 % interanual».
Según el directivo, el crecimiento de la economía, la normalización de la oferta y la mejora en el acceso al crédito fueron factores claves para la recuperación del mercado. Sin embargo, ese dinamismo comercial no logró trasladarse plenamente al plano industrial. «Ese dinamismo no se sostuvo en lo industrial como habíamos previsto al inicio del año, principalmente por el proceso de cambio y transformación en las líneas de producción para el lanzamiento de nuevos modelos», señaló.
Competitividad
De cara a 2026, ADEFA remarcó que el principal desafío del sector es mejorar la competitividad exportadora: «Teniendo en cuenta el perfil netamente exportador de la industria, es imprescindible trabajar junto con el gobierno nacional, las provincias y los municipios para reducir la carga impositiva que se exporta en un vehículo», destacó Pérez Graziano, alertando que varios de los países con los que compite la industria argentina exportan vehículos sin impuestos, lo que genera una desventaja estructural.
Pese a este escenario, desde ADEFA se mostraron optimistas sobre el futuro: «La industria automotriz tiene todo para volver a crecer en producción y exportaciones, generar más empleo y aportar más divisas. La clave es la previsibilidad» para el sector, que continúa invirtiendo y avanzando con nuevos proyectos y lanzamientos.







