El mes de enero dejó un balance positivo para el turismo interno en la Argentina, con una marcada concentración de visitantes en destinos tradicionales y una ocupación que logró sostenerse a lo largo de la temporada alta. La costa atlántica volvió a ubicarse entre las regiones más elegidas, junto con las sierras de Córdoba, el litoral y distintos puntos de la Patagonia.
De acuerdo con relevamientos realizados por entidades del sector turístico y cámaras empresarias, la ocupación promedio nacional se ubicó en torno al 70 %, con mejores registros durante la segunda quincena del mes y en los fines de semana. El movimiento estuvo impulsado principalmente por viajes de corta y media duración, en un contexto donde el turismo de cercanía volvió a tener un rol central.
Desde la Cámara Argentina de Turismo se informó que el turismo interno fue el principal sostén de la temporada estival y se destacó el desempeño de los destinos que lograron mantener una agenda activa de actividades, eventos y propuestas recreativas durante todo el mes de enero. En ese sentido, se remarcó la importancia de la articulación entre el sector público y privado para sostener el flujo de visitantes en un escenario económico complejo.
La costa atlántica, entre las regiones más elegidas
En la provincia de Buenos Aires, los destinos de la costa atlántica concentraron una parte significativa del movimiento turístico. Localidades como Pinamar y Cariló registraron altos niveles de ocupación, mientras que el partido de Villa Gesell mostró picos importantes durante la segunda mitad del mes. Mar del Plata sostuvo un flujo constante de turistas, con mejores registros durante los fines de semana.
En este contexto, Monte Hermoso se mantuvo dentro del grupo de destinos elegidos por los turistas, con una ocupación que rondó el promedio general de la temporada y con picos en los días de mayor demanda, favorecidos por condiciones climáticas estables y por una oferta turística sostenida a lo largo de enero.
Buen desempeño en Córdoba, el litoral y la Patagonia
Las sierras de Córdoba volvieron a destacarse como uno de los polos turísticos más fuertes del verano, con localidades que alcanzaron niveles de ocupación elevados, en especial en destinos serranos consolidados. El turismo familiar y las estadías de varios días fueron características predominantes en la región.
En el litoral, destinos como Iguazú y distintas localidades de Entre Ríos registraron un movimiento sostenido, con niveles de ocupación que se mantuvieron en valores medios y altos durante enero. También se observó una respuesta estable en provincias del norte argentino, con cifras constantes a lo largo del mes.
La Patagonia, por su parte, mostró un desempeño sólido durante el primer mes del año, con una marcada presencia de turistas nacionales en ciudades y localidades vinculadas al turismo de naturaleza y montaña, consolidando su atractivo dentro de la temporada estival.
Expectativas para febrero
Desde el sector turístico señalaron que la continuidad de eventos culturales, actividades recreativas y celebraciones populares aparece como un factor clave para sostener el movimiento durante febrero.
El balance de enero confirma así el peso del turismo interno como motor de la temporada de verano y la vigencia de la costa atlántica como una de las principales opciones del turismo nacional, con Monte Hermoso reafirmando su lugar dentro de esa oferta.








