Luego del acto en el que se entregaron más de 100 millones de pesos a instituciones locales, el intendente Hernán Arranz dialogó con Noticias Monte Hermoso y dejó definiciones que permiten comprender el alcance de estos aportes y el funcionamiento del entramado comunitario en la ciudad.
En primer término, el jefe comunal valoró especialmente que los fondos no hayan surgido de las arcas municipales, lo que representa un alivio en un contexto complejo. Según planteó, este respaldo permitirá a las instituciones afrontar un año exigente desde lo económico, con mayores garantías para sostener su funcionamiento y sus actividades.
En ese sentido, remarcó que el acompañamiento del Estado es una convicción sostenida en el tiempo. “El Estado tiene que estar con la gente y con las instituciones continuamente”, expresó, al tiempo que señaló que este tipo de políticas no son excepcionales sino parte de una forma de gestión que busca fortalecer a las organizaciones intermedias.

Uno de los puntos centrales de su análisis estuvo puesto en la cantidad y diversidad de instituciones que existen en Monte Hermoso. Para el intendente, este rasgo distingue a la ciudad y refleja un nivel de organización social poco habitual. “No pasa en todos lados que haya tanta gente ocupada en hacer cosas por los demás”, afirmó, en referencia al trabajo que realizan vecinos de manera comprometida, muchas veces sin retribución económica.
En esa línea, contrapuso esta realidad con un contexto más amplio atravesado por el individualismo y las dificultades económicas. Aun así, destacó que en Monte Hermoso persiste una lógica comunitaria sólida, donde el compromiso social sigue siendo un valor vigente. “Que las comunidades se organicen y que las personas hagan algo sin recibir nada a cambio es lo que nos define”, sostuvo.
El intendente también subrayó que esta fortaleza institucional no es producto de una gestión puntual, sino el resultado de un proceso que se consolidó a lo largo de los años. Según explicó, existe una continuidad en el acompañamiento a las instituciones, basada en la escucha, el respaldo económico y el sostenimiento de sus estructuras. Ese trabajo, indicó, permite evitar el desgaste de las comisiones y garantiza la permanencia de las organizaciones.
A partir de esa base, Arranz vinculó directamente el desarrollo de la ciudad con la participación de estas entidades. Señaló que la amplia oferta deportiva, cultural y educativa que caracteriza a Monte Hermoso sería inviable sin ese entramado social activo. Desde clubes y disciplinas deportivas hasta propuestas culturales y espacios de formación, el municipio y las instituciones construyen en conjunto una red que atraviesa la vida cotidiana.
Otro aspecto que destacó fue el nivel de exigencia de la comunidad. Lejos de interpretarlo como un obstáculo, lo definió como un factor positivo. “La gente está muy exigente, y eso es lo bueno de la sociedad”, afirmó, al tiempo que consideró que esa actitud contribuye a mejorar la gestión y a sostener estándares altos en las políticas públicas.
En ese marco, mencionó también algunos resultados concretos de este modelo, como la existencia de infraestructura, clubes en funcionamiento, nuevas instituciones deportivas en competencia y una agenda constante de actividades municipales. Según explicó, este “combo” permite generar espacios donde confluyen vecinos de distintas realidades, fortaleciendo el vínculo social. “Es un combo que genera que tanto el que no tiene como el que tiene se crucen en la misma actividad y sean felices en la misma actividad”, sintetizó.
Sobre el final, también dejó planteada la posibilidad de que surjan nuevas formas de organización dentro de la comunidad, incluso en ámbitos que hoy no están institucionalizados, en línea con esa dinámica participativa que, según remarcó, caracteriza a Monte Hermoso.
Producción periodística, Mónica Carmelino








