La provincia de Buenos Aires puso en marcha una nueva herramienta orientada a fortalecer la investigación científica en salud pública: la figura de investigador asociado en salud. La medida fue presentada de manera conjunta por la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) y el ministerio de Salud bonaerense.
El anuncio fue encabezado por el presidente de la CIC, Roberto Salvarezza, y el ministro de Salud, Nicolás Kreplak, durante un encuentro con residentes de hospitales públicos en La Plata.
La nueva figura está destinada a profesionales de planta del sistema de salud provincial que, además de sus tareas habituales, desarrollan actividades de investigación. En ese marco, se formalizó un convenio que permitirá reconocer institucionalmente esas tareas y potenciar su desarrollo dentro del ámbito sanitario.
Desde la cartera sanitaria informaron que el programa se implementará en articulación con la Escuela de Gobierno en Salud “Floreal Ferrara” y la CIC. Los profesionales interesados deberán presentarse a convocatorias específicas, que serán evaluadas por una comisión mixta, con decisión final del organismo científico.
Kreplak destacó que esta herramienta permitirá “tener más investigación situada en los problemas de la salud de la Provincia” y consideró que representa “un avance importante” en el contexto actual. Por su parte, Salvarezza señaló que el objetivo es potenciar la investigación que se realiza en hospitales, promoviendo el vínculo directo entre la comunidad científica y el sistema sanitario.
La figura de investigador asociado en salud busca fortalecer la generación de conocimiento dentro de las instituciones públicas, promover la investigación aplicada y consolidar la articulación entre ciencia y salud. A su vez, permitirá a los profesionales acceder a reconocimiento institucional, financiamiento, integración en redes de investigación y espacios de formación, sin modificar su situación laboral.
El proceso de incorporación contemplará una evaluación de antecedentes y trayectoria, con el objetivo de garantizar la calidad y la pertinencia de los proyectos desarrollados.
La iniciativa forma parte de una estrategia conjunta para impulsar la investigación en salud pública como herramienta clave en la mejora de la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades, además de fortalecer políticas públicas basadas en evidencia científica.








