Luego de encabezar el acto de entrega de 44 viviendas en Bahía Blanca, este miércoles el gobernador Axel Kicillof mantuvo una reunión con autoridades de Louis Dreyfus Company (LDC), acompañado por el ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, durante la cual se avanzó en los detalles de una inversión estratégica de aproximadamente US$ 400 millones para el desarrollo de una nueva planta agroindustrial en el puerto de la ciudad.
El proyecto se instalará dentro del complejo industrial que la empresa ya posee en Bahía Blanca y estará integrado a la infraestructura logística y de almacenamiento existente, reforzando el perfil exportador de uno de los principales nodos portuarios del país.
La nueva planta tendrá capacidad para procesar hasta 4.000 toneladas diarias de semillas de girasol, lo que la convertirá en la mayor del mundo en su tipo. Además, podrá industrializar otras oleaginosas como soja, colza y camelina, ampliando la capacidad de agregado de valor y la diversificación productiva.
Uno de los aspectos destacados del emprendimiento será la incorporación de tecnología de última generación y un sistema energético basado en biomasa renovable obtenida de cáscaras de girasol. Este esquema permitirá optimizar el consumo energético y reducir la huella de carbono del proceso industrial.
Durante el encuentro también se analizaron aspectos vinculados a la logística de cargas, el funcionamiento del sistema portuario y la infraestructura vial, considerados fundamentales para mejorar la competitividad de las cadenas agroindustriales y facilitar la inserción de la producción bonaerense en los mercados internacionales.
La inversión se apoya en el crecimiento sostenido que viene registrando el cultivo de girasol en la provincia de Buenos Aires. En las últimas cinco campañas, la superficie sembrada pasó de 990.000 hectáreas a 1,27 millones, un incremento cercano al 28%, consolidando al territorio bonaerense como el principal productor nacional.
Además de fortalecer la industrialización del girasol, el proyecto permitirá incrementar la producción de harinas y aceites vegetales destinados a la exportación y potenciar el desarrollo de insumos para biocombustibles avanzados, especialmente a partir de cultivos como la camelina y la colza.
La iniciativa representa una de las inversiones privadas más importantes anunciadas para el sector agroindustrial en los últimos años y refuerza el papel estratégico de Bahía Blanca como polo industrial, logístico y exportador del sur bonaerense.








