En las últimas horas, distintas publicaciones periodísticas y comentarios en redes sociales instalaron la idea de que el intendente de Monte Hermoso habría planteado la necesidad de “volver a los patacones”. La versión tomó fuerza a partir de una nota donde Hernán Arranz mencionaba esa alternativa en el marco de un análisis sobre la situación económica de los municipios.
Sin embargo, ante la consulta de este medio, el propio Arranz explicó con mayor precisión el sentido de sus declaraciones y el contexto en el que se produjo esa referencia.
Según detalló, la frase surgió a partir de una pregunta periodística vinculada a la situación financiera de los distritos, luego de que el intendente de Villa Gesell advirtiera sobre dificultades para afrontar el pago de salarios. En ese marco, el jefe comunal montermoseño expuso la evolución de la coparticipación: señaló que en enero el incremento fue del 18%, en febrero del 12% y en marzo del 7%, valores que —según indicó— quedan muy por debajo del ritmo inflacionario.

Fue en ese contexto donde mencionó distintas alternativas posibles para sostener el funcionamiento de los municipios. “Planteé ver la posibilidad de emitir un bono, sacar una letra o directamente volver a los patacones”, explicó.
De acuerdo a su propia aclaración, esa enumeración no constituyó una propuesta concreta ni un anuncio de gestión, sino una forma de graficar la complejidad del escenario actual. El intendente vinculó esa situación con el aumento de la demanda en áreas sensibles como salud, desarrollo social y asistencia, y con la dificultad de reducir gastos sin afectar servicios esenciales.
“¿Dónde achicás? ¿A los enfermos, a los jubilados?”, expresó, al describir el dilema que enfrentan las administraciones locales ante la caída de ingresos reales.
En este sentido, la referencia a los patacones —instrumentos utilizados durante la crisis de 2001— aparece dentro de un planteo más amplio, vinculado a escenarios extremos y no como una medida en estudio o una iniciativa formal.
La difusión posterior de esa frase, en muchos casos sin el contexto completo, derivó en interpretaciones que atribuyen al intendente una propuesta concreta que, según sus propias palabras, no fue tal.
De este modo, la aclaración permite encuadrar la declaración en su dimensión real: una advertencia sobre la situación económica de los municipios y las dificultades para sostener sus obligaciones, más que el anuncio de una política específica.








