La Argentina atraviesa un proceso de despoblamiento progresivo, impulsado por una fuerte y sostenida caída de la fecundidad. Según datos elaborados a partir de las estadísticas vitales publicadas por el Ministerio de Salud de la Nación y difundidas por la organización Notivida, el promedio de hijos por mujer se ubicó en 1,185, muy por debajo del nivel de reemplazo generacional de 2,1 hijos.
El dato no solo confirma la tendencia descendente de los últimos años, sino que evidencia la magnitud del cambio demográfico: en comparación con 2014, la fecundidad global se redujo un 49%, es decir, prácticamente a la mitad en una década. Desde 2020, ningún distrito del país alcanza el umbral necesario para sostener el recambio poblacional.

Las cifras correspondientes a 2024 presentadas por Salud, muestran además un marcado contraste entre provincias. Los niveles más bajos de fecundidad se registran en la Ciudad de Buenos Aires (0,93 hijos por mujer), Tierra del Fuego (0,95), Jujuy (1,14) y La Pampa (1,16). En el extremo opuesto, Chaco (1,73), Misiones (1,71), Formosa (1,55), San Juan (1,48) y Corrientes (1,44) presentan los valores más altos del país, aunque igualmente por debajo del nivel de recambio generacional.
Los informes advierten que la caída de la natalidad no se revertirá sin un abordaje integral que indague las causas profundas del fenómeno. Desde esa perspectiva, sostienen que las proyecciones demográficas actuales anticipan un escenario de crisis poblacional, con impactos directos sobre las estructuras sociales, económicas y laborales en el mediano y largo plazo.







