En las primeras horas del último día del 2025, el amanecer en el mar volvió a ser escenario de un singular encuentro en Monte Hermoso. Desde muy temprano, vecinos, alumnos y visitantes se reunieron para despedir el año dentro del agua, en una experiencia que combinó deporte, naturaleza y un fuerte sentido de comunidad.
La propuesta se llevó a cabo en el marco de las actividades impulsadas por Parador La Escuela, espacio que desde hace años promueve salidas al mar al amanecer como una forma de vivir la costa desde otro lugar. En esta oportunidad, la convocatoria tuvo un significado especial: agradecer lo vivido durante 2025 y cerrar el año con una remada compartida, cuando todavía despuntaba el día.

Con el correr de las ediciones, estas salidas al amanecer se consolidaron también como un atractivo para quienes eligen Monte Hermoso para vacacionar, y para alumnos y escuelas de surf que llegan desde otras ciudades para capacitarse, entrenar y compartir el agua en horarios poco habituales. En ese marco, tanto el amanecer como el atardecer en el mar forman parte de las experiencias que se ofrecen a lo largo del año.
La despedida de 2025 tuvo, además, un tono de balance y gratitud. Fue un año con desafíos y momentos complejos, pero también con logros deportivos, personales e institucionales que marcaron el recorrido del parador y de su comunidad. La salida, como ocurre habitualmente, comenzó antes de las seis de la mañana, con cerca de una hora de actividad en el agua y algunas olas que permitieron entrenar y disfrutar. Poco después, el encuentro continuó en el deck del parador, con mates, charlas y la satisfacción de haber compartido un cierre distinto.
Este tipo de experiencias se repite durante varios meses del año, especialmente desde la primavera, cuando el recorrido del sol comienza a alinearse con el mar y regala amaneceres únicos sobre la costa. Una manera simple y profunda de vivir Monte Hermoso, incluso cuando la ciudad todavía duerme.







