Como se ha informado, un intenso movimiento sísmico de 4,9 grados en la escala de Richter sorprendió a los habitantes de Mar del Plata temprano en la mañana de este jueves, fenómeno que tuvo su epicentro sobre el mar, en una área comprendida entre las localidades de Miramar y Chapadmalal, que activó los protocolos de seguridad de las autoridades locales.
Registros técnicos del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres) precisaron los datos del suceso minutos después del evento y confirmaron que el foco sísmico se situó a unos 30 kilómetros de la ciudad de Miramar, una ubicación que corresponde a una zona sobre el nivel del mar en dirección a Chapadmalal. La magnitud de 4,9 representa un registro considerable para las características geológicas de esta región. Plataformas digitales y sistemas de alerta de Google notificaron la actividad casi en tiempo real.
El impacto del fenómeno varió de forma notable según la ubicación geográfica y el tipo de construcción. El temblor se sintió con especial intensidad en el microcentro de la ciudad balnearia. Los vecinos en edificios de altura percibieron el movimiento con mayor fuerza debido al efecto de amplificación en las estructuras verticales.
Trabajadores y residentes del centro reportaron sacudones breves. Habitantes de Los Acantilados y Playa Serena describieron un ruido subterráneo previo al movimiento de tierra. Tras activarse los protocolos de monitoreo de la dirección de Defensa Civil marplatense se confirmó la inexistencia de heridos y aseguraron que no se registraron daños materiales de importancia en la vía pública.
La explicación científica
Este evento se suma a una corta lista de antecedentes en la cuenca del Salado y el litoral atlántico. La provincia de Buenos Aires se asienta sobre una zona clasificada geológicamente como de sismicidad baja y los expertos atribuyen estos movimientos esporádicos a causas específicas del terreno.
Las fallas geológicas locales suelen actuar como el origen de estos fenómenos, mientras que otra causa probable radica en los ajustes naturales de la placa continental, reacomodamientos que liberan energía acumulada cerca de la costa de manera ocasional y generan temblores perceptibles para la población.
El geólogo Federico Isla, investigador y docente en la Universidad Nacional de Mar del Plata, analizó las características de este fenómeno poco frecuente para la región bonaerense. El profesional calificó el suceso como “sorprendente” debido a la falta de antecedentes sísmicos importantes en esta zona del país.
¿Pueden replicarse en otros puntos de la costa?
Aseguran que aunque es poco probable que ocurran terremotos de gran magnitud, la actividad sísmica moderada es posible en toda la franja costera bonaerense, ya que la región cuenta con fallas geológicas activas bajo el mar, aunque son poco frecuentes y de baja intensidad.
Estos eventos suelen percibirse en edificios en altura pero no representan un riesgo alto de daños o tsunamis.
Los sismos en la costa atlántica son raros. El registrado ahora fue un evento poco común en 130 años de historia registrada y por lo general se trata de sismos de baja intensidad (clasificados como III o IV), a menudo sentidos más por personas en reposo dentro de edificios que en la intemperie.
*Foto del encabezado, Daniel Testoni







