Nudos es la vida de Leif Larsen contada en la voz de una de sus contemporáneas. En la voz de María Antonia Zaragoza, escritora local que considera haber tenido el privilegio de habitar en su casa durante 10 años, luego de la partida de Leif. Un pescador que inventó su leyenda.
Hoy se hace público este libro que fue escrito hace unos años. Cuando la casa de Leif todavía existía. Y para un ciudadano montehermoseño, pasar de pronto un día por el lugar y encontrarse con un estacionamiento, es un hecho doloroso. Así fue para la autora, que destaca el dolor que le provoca ver que una casa donde viviste y hubo vida, se transformó en cemento. Sin dejar de considerar asimismo, que no era cualquier casa. Era la casa de Leif Larsen, una leyenda local.
Conversamos con María Antonia Zaragoza, autora de este último libro “Nudos”, que aparece como muy atinado y original en la incorporación y descripción poética de los nudos, vinculados con la vida misma y la cotidianeidad de Leif. El relato destaca cosas tan originales de él como su verticalidad, el cultivo de las flores, sus gustos y las cosas que le hacían feliz. También los diálogos, pequeños, breves pero inmensos.

En la contratapa del libro Nudos, la escritora dorreguense Laura Forcheti escribe, “no hay pueblo de mar sin leyenda, no hay mar sin pescador”. Y continúa, “el día empieza con medio nudo doble en el extremo de la línea, los perros en la playa esperan que Leif Larsen vuelva a inventar el sol, el mar, los peces. Que el mundo vuelva a ser mundo y se escuche el golpe de los remos en el agua, que se anude la historia”.
Nos expresa la autora que “El libro se llama Nudos, y tiene que ver con algunos poemas que tienen otro tono y están mezclados con otros poemas que dan cuenta de la vida de Leif. Los poemas de los nudos marineros son una especie de instructivo, de cómo se hace el nudo, pero en realidad están hablando de otra cosa. Son poemas con otro tono que parecen una instrucción pero van para otro lado.
El libro empieza con un poema en prosa que se llama Atar cabos y explica un poco por qué se llama Nudos.
Los nudos atan cosas y personas. Pañuelos en los puertos.
Distancias.
En el mar la distancia se mide con nudos. El nudo es
una vuelta de cuerda sobre sí misma.
Al nudo de cada historia le espera un desenlace.
Cuando Leif dejó este mundo fui a vivir a su casa. Diez
años. Después la casa se vendió.
Una topadora arrasó con ella y con todo lo vivo.
Un nudo en la garganta.
Nudos es la vida del pescador que inventó su leyenda.
Traigo a Leif al poema como una foto que no se pueda
borrar nunca.
“Y a partir de este texto el libro se abre como un abanico y especialmente da cuenta de los diez años que viví en casa de Leif, cuando él ya había fallecido y de toda esa vida que lo trascendió, que fueron sus plantas y los recuerdos. El libro es un poco una poética personal a partir de esa vivencia profunda”, relata María Antonia.

“La casa de Leif se vendió y un día pasé en bicicleta y vi que no estaba más la casa. Pero no solo la casa. Habían arrasado con todos los árboles, los frutales, con todo lo vivo que ahí estaba. Dejé la bicicleta y me senté en medio de un playón a modo de estacionamiento, me senté a llorar. Y cuando volví a casa escribí un Inventario de todo lo que recordaba que habíamos encontrado ahí, como una gran selva viviente”.
A propósito de la trayectoria de escritura de Nudos, nos cuenta la autora que “algunos de estos poemas de este libro los escribí en 2010 cuando hicimos una muestra de fotos de Leif conjuntamente con la Biblioteca Popular. Hicimos una muestra de fotos y los poemas fueron intervenidos –eran unas cajitas de madera– y Soledad Monticelli, que es descendiente también de Leif Larsen, había hecho la parte artística de los poemas intervenidos. Eran 28 poemas, ahí descansaron un poco esos poemas.
En algún momento pensé que eran un libro, pero creía que les faltaba algo, que les faltaba tono, que había que corregirlos. En pandemia los mandé a un concurso en el Puerto de Bahía Blanca y ahí agregué los poemas de los nudos. Ahí recibe la primera mención. Y el libro empieza a tomar forma y, a partir del Inventario, el libro adquiere como un sentido: una memoria, un dar cuenta, que no borré nunca, a pesar de que su casa y sus plantas hayan desaparecido, no van a desaparecer de mi memoria y de la de todos los montehermoseños”, describe.
Le preguntamos a partir de qué surge la idea de atravesar todo el libro, dándole como sostén a los nudos y su descripción. Nos dice que “el tema de los nudos marineros me pareció algo interesante para atravesarlo con los poemas que tienen que ver con la playa, la pesca, la presencia de Leif en la playa, los perros. Y también que él era un gran experto en esos nudos y en todo lo que tenía que ver con el conocimiento del mar. Me parecía que era un lenguaje que podía atravesar el libro, que era interesante”.
También nos aporta una información relevante, en cuanto fue uno de los determinantes de la impresión de este libro. Nos dice que “un dato importante es que el Fondo Municipal de las Artes hizo una convocatoria para presentar proyectos. Este era un proyecto que me pareció interesante para el pueblo de Monte Hermoso. Presenté este libro y tuve una colaboración para lo que fue la publicación. Después fue más ambicioso y le agregamos ilustraciones y elegí un papel ilustración para que justamente los colores de los collages de Alejandra Correa lucieran mejor. Pero igual, la colaboración del Fondo Municipal fue muy importante y es para destacar porque es un impulso fundamental para quienes queremos publicar”, destaca.
“El libro hace una especie de repaso de la vida de Leif, entonces aparece el miedo al viento norte, los panqueques que hacía con dulce de leche para los chicos del barrio, el bote, el faro, los remos, la casa, los árboles que tenía, los limoneros, el olivo, las flores, las amapolas, las frutillas, las zarzamoras, el almendro… Los nudos que aparecen son el nudo margarita, el nudo unión de boca, nudo de ardilla, nudo en ocho o seno de barril, el nudo haz de guía, el bucle de medio nudo doble. Ese es el recorrido del libro y está ilustrado con 11 collages que hizo Alejandra Correa, que es además la editora del libro. Trabajó sobre fotos familiares de Leif, desde su infancia hasta ya mayor. Trabajó con esas fotos, pero a partir de ahí hizo collages con colores brillantes y se convierten en obras de arte. Son muy bonitos. Son imágenes como de un sueño fantástico en el que el mundo parece empezar de nuevo”.
“Al libro lo empecé a escribir cuando todavía vivía en casa de Leif. El patio era muy inspirador. Siempre mi escritura hace foco, pone luz ahí. En esa vida que me maravilla tanto que es la vida de las plantas. También mi escritura está muy atravesada por el determinismo geográfico, que es por dónde yo vivo, el mar, la arena y el viento, el faro. Todo eso está muy presente en mi escritura. Siempre estuve corrigiendo. Hubo otras muestras también en las que tomé solamente fragmentos de los poemas y creo que la escritura se va construyendo. Se escribe, se corrige, se ordena. En la etapa final, con mi editora y con la compañía de Laura, que hizo la contratapa, pudimos leer y ordenar hasta que el libro pudo ver la luz”, nos cuenta.
A propósito de esta propuesta para la ciudad, María Antonia expresa que “estoy muy feliz, muy emocionada. Pero sobre todo tengo una gran ilusión de que lo lea mucha gente de Monte Hermoso. En un primer paso el libro estuvo en preventa. Se vendía a veintidós mil pesos y en esa primera etapa incluía una postal con uno de los collages de Alejandra Correa. Habíamos vendido muchos en Dorrego y me propusieron, para una mejor distribución, entregarlos en una lectura en la biblioteca al paso, El árbol del cielo, en Dorrego. Ahí nos acompañó el intendente Juan Carlos Chalde, que es descendiente directo de Leif, porque su mamá es sobrina de Leif. Así que fue un momento muy emotivo, porque María Elena Larsen, sobrina, que hoy tiene 86 años, íbamos leyendo los poemas y ella asentía. Esa emoción de encontrarse con gestos, con actitudes, con recuerdos de Leif es lo que yo quisiera que pase en el pueblo de Monte Hermoso. Estoy muy ilusionada de que sea un libro que se lea en Monte Hermoso”.
El libro se puede adquirir en la página de La gran Nilson, que es la editorial. Se va a realizar una venta importante el día de la presentación, que será el 16 de enero en el Domo de la Casa de la Cultura, a las 21. Pero para aquellos interesados en leerlo antes de esta presentación, pueden comunicarse con la autora y adquirirlo al precio de la preventa, incluyendo una de las postales. La propuesta es que este libro circule, por eso está al alcance de todas y todos.







