Manu Ginóbili lejos del básquet: nuevos deportes y su amor por las playas de Monte Hermoso

Manu Ginóbili en Monte Hermoso

En una nota que publica el sitio LM Neuquén, el ídolo afirma que, más allá de la Bahía Blanca natal y de su hogar en San Antonio, “su lugar en el mundo es Monte Hermoso”.

El sitio cuenta que el bahiense, de 43 años, “disfruta su nueva vida sin obligaciones ni presiones” y que “desconectado de la naranja eligió otras disciplinas para distraerse. También aprovecha a viajar aunque las playas de Monte Hermoso son su lugar en el mundo”.

Cómo vive el retiro

Tras dos años y ocho meses de su retiro del básquet luego de su descollante carrera en San Antonio Spurs y como líder de la “Generación Dorada”, hoy reparte sus horas de vida normal entre los viajes y dos deportes que poco tienen que ver con el básquet: el tenis y el ciclismo.

“Cuatro veces le metí al tenis esta semana. Estoy a full. La bicicleta es el entretenimiento del fin de semana, durante la semana es tenis”, contó a través de las redes sociales.

Manu con el francés Toni Parker

Así explicó Manu la diferencia entre un deporte individual como el tenis y otro grupal, como el básquetbol: “La diferencia con el básquet radica en que a veces vas 40-15, 4-2 en el último set y decís: acá tomo algún riesgo, una boludez. Y esa boludez la hiciste, la erraste y decís: qué pelotudo por qué tiré esa bola. Y después te ganan el otro, te ganan el game y estás todo el tiempo pensando en el punto ese que boludeaste. En el básquet confiás en tu compañero. Es muy cruel el deporte este. Por eso mentalmente hay que tener una fortaleza inusual, sobre todo nosotros que confiamos en el compañero”.

En sus andanzas con la bicicleta, su compañero es Tim Duncan, otro de los integrantes del histórico trío que le dio cuatro anillos NBA a San Antonio.

“Cuando estoy en Argentina vengo de vacaciones a descansar, pero en San Antonio hago vida normal de papá. Me despierto todos los días a las 7 de la mañana, desayuno con mis hijos y después me voy a entrenar algo… que no sea básquet. No toqué la pelota prácticamente desde que me retiré. No tengo abstinencia, al contrario”, contó en otra entrevista.

Rescatista

En enero de la temporada anterior, Manu protagonizó una anécdota al ayudar a una señora que rodó en un médano, en un sector de playa alejado del centro.

«Dos hombres fueron corriendo a ayudarla, la levantaron y la acompañaron hasta la camioneta», relató la nieta de la mujer.

Ya recuperada, se fotografió junto a el. Después, Many Oroño, la mujer de Manu, contó en las redes que “el otro era Pepe“, refiriéndose a José “Pepe” Sánchez, otro grande de la “Generación Dorada” del básquet argentino.

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