Néstor Machiavelli compartió una serie de imágenes del amanecer en la playa, registradas durante su caminata matutina junto al mar en Sauce Grande.
Habitual divulgador de las bellezas naturales de nuestras costas, Machiavelli hace notar que en las fotografías se observa un detalle que funciona como una señal clara del paso del tiempo en el calendario natural: el sol ya no aparece sobre la línea del mar, sino que lo hace sobre tierra firme.
Ese desplazamiento aparente del punto de salida del sol es característico del final del verano y anticipa la proximidad del otoño. Con el correr de las semanas, el amanecer continuará desplazándose hacia el sur, modificando lentamente la relación entre la luz, la playa y el horizonte.

“Amanecer de verano, con el sol que ya no asoma en el mar sino en tierra firme, primer mensaje visual del otoño que llega y pide pista. Despedida hasta mediados de la próxima primavera, cuando el sol volverá a madrugar y despedirse en el horizonte de cielo y mar. Aquí estaremos esperándolo”.
Machiavelli suele publicar fotografías como estas, del entorno natural que rodea a la playa del balneario Sauce Grande. En alguna ocasión también ha mostrado el fenómeno del anticipo de la primavera: hacia comienzos de septiembre, cuando el sol vuelve a “apoyarse” sobre el mar, es señal de la llegada de la estación más esperada del año.
Pequeños cambios como este, casi imperceptibles en el día a día, forman parte de la dinámica del paisaje costero y permiten observar cómo el paso de las estaciones también se manifiesta en la relación entre el sol, la tierra y el océano.







