Rosca política y pujas de poder por el control del fútbol argentino en medio de fuerte respaldo popular a la selección

Que Tapia si, que Tapia no, la novela del año está en la AFA

Ayer, en un contexto festivo por la obtención de la Copa América, en el estadio Monumental, Argentina derrotó 3 a 0 a Bolivia por la clasificación al Mundial del año próximo.

Festejos, llantos, abrazos y una vuelta olímpica de una selección que tuvo que esperar 28 años para volver a gritar campeón.

La fiesta fue completa ya que los tres goles fueron de Lionel Messi.

A la espera del fallo del tribunal de la FIFA por el partido suspendido con Brasil, la selección festejó y Claudio Tapia, presidente de la AFA, estuvo en el campo en los festejos post partido entregando la copa y placas a los jugadores.

Quizás su acierto más grande desde que está en el cargo de presidente.

Contratar a César Menotti como director de Selecciones Nacionales, sostener a Lionel Scaloni en la dirección técnica de los mayores como a Fernando Batista y a jóvenes ex futbolistas que protagonizaron el tiempo glorioso de las juveniles de Pékerman (Aimar, Romeo, Placente) en las categorías menores, han sido decisiones irreprochables.

No se iba a perder la fiesta en el estadio de River, con público después de mucho tiempo. Se lo vio sonreír, para los que festejaban y para los que vivieron este triunfo como una derrota, aquellos que lo quieren fuera del cargo y maniobran para eso.

Ciertamente, la jornada festiva de este jueves se dio en medio de otra penúltima crisis institucional por la que transita la Asociación del Fútbol Argentino por estos días.

La rosca política, las pujas de poder y el fallo aún no anunciado de la Inspección General de Justicia (IGJ), contribuyen a este panorama de turbulencia.

¿Qué es lo que pasa?

Hace unos meses se realizó de manera virtual una asamblea con motivo de la reelección de Claudio Tapia como presidente de la asociación.

Finalizada la asamblea, Tapia había sido reelecto sin mayores complicaciones.

El problema viene después, cuando San Martín de Tucumán y Nueva Chicago denuncian irregularidades. Desde allí comenzó la investigación y se espera por el fallo para saber si se realizarán nuevas elecciones o Tapia renueva mandato hasta 2025.

La danza de nombres

Crisis es oportunidad, dicen, y si se habla de los dirigentes del fútbol argentino cada caída de alguien importante es una oportunidad para tomar el mando.

Nadie espera al fallo de la IGJ para hacer un movimiento, estarán listos para actuar cuando eso llegue.

Los nombres son varios y los apoyos son muy distintos. Al fin de cuentas, la AFA es poder.

El gobierno nacional busca impulsar a alguien de su agrado. Siempre, históricamente, los gobiernos han buscado tener una buena relación con la casa madre del fútbol argentino y viceversa.

Cristian Malaspina, presidente de Argentinos Juniors y vicepresidente de la Liga Profesional de Fútbol (LPF), fue el primer nombre que se le cruzó por la cabeza al presidente Alberto Fernández, reconocido hincha de ese club.

Malaspina transita su segundo mandato como presidente del “bicho” y ha tenido una buena gestión. Además, tiene una buena relación con Fernández.

Según dicen, Alberto Fernández escucha mucho la opinión de Luis Segura, expresidente de Argentinos, quien fuera presidente interino de la AFA después de la muerte de Grondona, y uno de los protagonistas del tan bochornoso y recordado “38 a 38”.

Segura, según trascendió, le habría bajado el pulgar a Malaspina, por lo que su carrera a la presidencia de la AFA finalizó antes de haber empezado.

La familia Moyano, al mando de Independiente, comenzó sus propias gestiones. Se sabe que hace tiempo el vínculo con Claudio Tapia está deteriorado desde la separación de este con la hija de Hugo Moyano.

Por eso comenzaron a moverse.

El acercamiento fue con Juan Sebastián Verón, hoy vicepresidente de Estudiantes de la Plata. La idea era que él fuera el candidato.

Reunieron a él y a Marcelo Achile, presidente de Defensores de Belgrano. Verón es un gran dirigente pero necesita apoyo de los clubes del ascenso y eso es lo que Achile le puede aportar.

Al tiempo, Facundo Moyano (hoy presidente de Alvarado de Mar del Plata), comenzó a ver la posibilidad de ser él el candidato a ocupar el sillón de la calle Viamonte.

El kirchnerismo también tiene a sus candidatos. Si bien lo mira de afuera, Máximo Kirchner está muy pendiente de todo lo que pasa y pretende influir.

El diputado deposita su confianza en Santiago Carreras, varias veces candidato a dirigente en Boca y hoy en día, gerente de Relaciones Institucionales y Asuntos Públicos de YPF.

A pesar de tener un par de candidatos más, no está cerrada la decisión. Hay que decir que tampoco está tan mal visto que Tapia continúe.

Por último, está Marcelo Tinelli.

En el plano de dirigente de fútbol, Tinelli ha perdido mucho terreno, por varios motivos.

Tinelli era el protegido de Grondona, tenían una relación de muchos años. Julio le había dado un consejo: “Hasta que no te retires de la televisión, no te lances como presidente de AFA”. Está a la vista que lo desoyó.

Según algunas versiones, Tinelli perdió banca en el grondonismo cuando en un momento muy inoportuno, allá por julio de 2014, comenzó a dialogar con Alejandro Burzaco sobre la sucesión del poder en la AFA.

Después de eso vinieron otros momentos importantes que no han sido favorables para la carrera dirigencial de Tinelli.

El “38 a 38”, las deudas importantes de San Lorenzo, las sucesivas licencias que se ha tomado en momentos difíciles del club y los enojos de la LPF con la AFA, han hecho que vaya perdiendo algo de terreno.

A pesar de todo eso, sigue siendo alguien de poder en el fútbol y mantiene su cargo como presidente de la Liga Profesional de Fútbol. Mientras haya chances, da la sensación de que Tinelli lo seguirá intentando.

Tapia

A pesar de lo desarrollado, hay varios puntos que señalar por más obvios que parezcan.

Tapia sigue siendo el presidente de la AFA. Tiene mucha banca de los clubes del ascenso y, a pesar de que varios de los grandes se han distanciado, ha demostrado que no los necesita tanto para seguir en el cargo.

Algo similar sucedía cuando Grondona estaba en el cargo. Todos los votos valen uno.

La IGJ todavía no se expidió. Toda esta danza habrá sido inservible si el fallo es a favor de Tapia.

La victoria de la selección en la Copa América, la buena relación con el cuerpo técnico y los jugadores, le dieron varios puntos a favor.

La novela de este año no está en la televisión, está en los pasillos de la AFA.

Salir de la versión móvil