Con la ventaja apreciable del menor valor del precio, la carne de cerdo está resultando una alternativa apetecible en variadas preparaciones, siendo la bondiola uno de los cortes más calificados en gastronomía por su textura tierna y jugosa.
La receta que proponemos se distingue por el toque de naranja, que aporta un perfil típico de la cocina europea y asiática, fusionando sabores dulces y salados sin perder la esencia nacional.
Un plato sano, fácil de preparar, con garantía de éxito, sin alterar en demasía la temperatura del hogar ya que no requiere horno, ideal para completarlo con puré de papas o de batatas (la mejor opción), papas rústicas o una ensalada fresca.
Ingredientes
Para 4 o 5 comensales
1 kg de bondiola de cerdo (mejor en trozos grandes)
2 naranjas
3 cucharadas de miel
2 cucharadas de mostaza (preferentemente tipo Dijon)
2 dientes de ajo picados
1 cebolla mediana cortada en pluma
Sal y pimienta
2 cucharadas de aceite de oliva
100 ml de caldo de verduras o agua
1 ramita de romero fresco (opcional)
Preparación
- Limpiar bien la bondiola y retirar el exceso de grasa si la tuviera. Cortar en trozos grandes para agilizar la cocción, salpimentar por todos los lados.
- Calentar el aceite de oliva en una olla amplia o sartén profunda (que tenga tapa).
- Sellar la bondiola a fuego fuerte hasta dorar bien cada lado. Retirar y reservar.
- En el mismo recipiente, agregar la cebolla y el ajo. Sofreír hasta que se vean transparentes.
- Reincorporar la bondiola. Sumar el jugo de las naranjas (puede incluirse también ralladura), la miel, la mostaza y el caldo o agua. Mezclar bien para integrar los sabores.
- Añadir la ramita de romero si se desea, tapar la olla y cocinar a fuego bajo durante treinta y cinco a cuarenta minutos, girando la bondiola a mitad del proceso. Si la salsa reduce demasiado, ir agregando un poco más de líquido.
- Verificar que la carne ya esté tierna y que la salsa haya espesado. Retirar del calor y dejar reposar unos minutos antes de cortar. Servirla rociando con un poco de su salsa, con la guarnición elegida y ¡buen provecho!







