Turismo externo. Pese a restricciones y medidas el sector sumó un déficit de casi 7.000 millones de dólares anual

Un informe basado en datos del Banco Central revela el saldo negativo por turismo y consumos en el exterior

Obelisco

Más allá del estricto control de capitales que restringe la demanda de divisas, Argentina es un país de fronteras abiertas. Y específicamente en lo que respecta al turismo, un cuantioso déficit sectorial provoca una relevante salida de dólares de la economía formal cada año.

Según un informe que publica el sitio Infobae, los datos aportados por el BCRA reflejan que todavía hay un saldo muy negativo para la cuenta de servicios de la balanza de pagos del país con el resto del mundo.

Según el informe de Evolución del Mercado de Cambios y Balance Cambiario del Banco Central, el déficit por “Viajes, pasajes y otros pagos con tarjeta en el exterior” totalizó en marzo –última cifra disponible– 464 millones de dólares.

De esta manera, en los últimos doce meses el déficit por turismo y consumos en el exterior alcanzó 6.812 millones de dólares, un monto apenas inferior al del superávit comercial de bienes entre abril de 2022 y marzo de 2023, que el Indec calculó en 6.923 millones de dólares. Argentina atraviesa así el décimo tercer año seguido con déficit en la cuenta turismo, pues el 2010 fue el último con un registro positivo (más ingresos que egresos) por este concepto.

El saldo neto negativo por turismo en el exterior es una importante fuente de salida de divisas de la economía doméstica. Con la imposición del “dólar Qatar”, que prácticamente duplica el tipo de cambio que se paga para gastos en el exterior por encima de los USD 300 había reducido en diciembre de 2022 a 415 millones de dólares, pero en el primer trimestre del año volvió a posicionarse en una zona próxima a los 500 millones mensuales.

Turismo receptivo

Desde noviembre de 2022 el gobierno dispuso una medida que le permite a los turistas extranjeros acceder al dólar MEP para todos los pagos que se realicen con tarjeta de débito o de crédito en los gastos en el país. Esta modalidad permitió blanquear una serie de consumos que los extranjeros efectuaban en sus viajes a nuestro país y de los cuales no quedaba registro en la estadística pública.

La normativa abarca a los gastos en hoteles, restaurantes, paseos y la venta de paquetes que se realicen a través de este mecanismo, y aplicará para tarjetas de crédito, débito y prepagas.

En ese sentido, el Central informó que «en marzo, los ingresos brutos por viajes y pasajes totalizaron USD 159 millones, con aumento de un 261 por ciento respecto al mismo mes del año anterior. Dicho incremento se produjo en el marco de lo establecido por la Comunicación A 7630 del 3 de noviembre del 2022, donde, con el fin de impulsar los ingresos de divisas del turismo receptivo, se resolvió excluir del requisito de liquidación en el mercado de cambios a los ingresos de fondos con tarjetas de no residentes, cobros por servicios turísticos contratados por no residentes y por cobros de servicios de transporte de pasajeros no residentes». Esto les permite a los receptores aplicar un tipo de cambio más elevado que el oficial a los consumos con tarjeta en el país de turistas no residentes.

Por otra parte, los egresos brutos por viajes totalizaron en marzo 623 millones de dólares, con un aumento del 6 por ciento respecto al mes previo y del 11% comparando contra marzo de 2022. El BCRA subrayó que «respecto a la cuenta de “Viajes, pasajes y otros pagos con tarjeta”, se debe recodar que, en los giros que se hacen al exterior para cancelar los saldos con las empresas emisoras de tarjetas internacionales, se incluyen tanto los consumos que se realizan por viajes al exterior como las compras no presenciales a proveedores del exterior. De forma recíproca, en los ingresos también se incluyen las compras no presenciales que hacen con el uso de tarjetas, a proveedores de nuestro país, quienes califican como “no residentes”».

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