Una pausa para degustar buen café. Excelente propuesta en estas vacaciones de invierno

Florencia Boboskich, Guadalupe Llerandi y Miranda García Urristi

Es cierto que la celeridad con la que vivimos nos quita la sutileza de lo cotidiano: el aroma de un buen café por ejemplo. Sin embargo, pocas bebidas nos reconfortan en momentos tan diversos.

El café nos da ese shot de energía por la mañana cuando cuesta despertar, pero también nos acompaña en la sobremesa ayudándonos con la digestión. Excusa de charlas interminables con amigos, cómplice en una primera cita y el infalible durante agotadoras reuniones laborales. No hay una hora o circunstancia específica para tomarnos un buen café.

Sumado a sus cualidades fisicoquímicas y a sus connotaciones culturales, el café tiene ciertas características organolépticas que lo convierten en un universo para el arte de la degustación.

Sobre ese universo nos enseñaron este fin de semana las baristas de Plataforma Urbana, Florencia Boboskich, Guadalupe Llerandi y Miranda García Urristi, en el marco de una degustación gratuita de café gourmet organizado por la empresa, en el que se invitó a la población, a los turistas y a los viajeros de paso a conocer diferentes variedades de granos y diversos métodos de preparación.

Según nos contó Florencia, la idea del evento surgió a partir del conocimiento adquirido en el curso de barista sobre la diferencia entre el café comercial y el café de especialidad: “queríamos mostrarle a la gente que hay otros tipos de café y enseñarles cómo lo pueden elaborar en su casa”.

Los consumidores de café están habituados mayormente al café comercial, que es el que encontramos en la góndola del supermercado. La gran diferencia entre uno y otro es la forma en que se cosechan y procesan para el consumo. El café de especialidad implica mayor cuidado y atención mientras que el comercial se produce en masa.

Hay toda una cultura alrededor del café y está bueno mostrársela a la gente, se trata de animarse a probar, hay variedades para todos los gustos”, nos refirió entusiasmada Florencia, mientras Guada nos preparaba el primero de los cafés a degustar.

En esta ocasión pudimos saborear tres variedades de grano, el Bourbon y el Do Cerrado de Brasil y, según las expertas, “la frutilla del postre: el colombiano”.

Un “tip” no menor en el que las tres expertas coincidieron, es que “el café se toma sin azúcar, para poder distinguir las diferentes notas, acidez, amargor, dulzor, reconocer sabores como el chocolate y la avellana”.

Según nos contaron, tuvieron buenas repercusiones, “mucha gente se acercó, probó, preguntó, recibimos excelentes devoluciones”.

Entre el público presente pudimos conversar con Bárbara Amonarraiz, clienta asidua del local y promotora voluntaria del evento. Lo calificó de “inédito y muy importante, apostamos a que esto se repita porque no es usual en Monte este tipo de convocatoria. La atención es magnífica y creo que es uno de los lugares más importantes de Monte Hermoso a la hora de ir a tomar un café. Hay que apoyar ideas innovadoras como esta”.

Esta iniciativa, según sus organizadoras, tendrá nuevas ediciones. Entusiasmadas por la buena recepción que tuvo en el público, en Plataforma Urbana proyectan realizar esta actividad una vez al mes.

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