En la antesala de dos fines de semana largos, Aerolíneas Argentinas lanzó una promoción de pasajes en cuotas para incentivar los viajes dentro del país. La iniciativa busca estimular la demanda en un período que, por calendario, suele concentrar escapadas y movimiento turístico en distintos destinos.
Sin embargo, este impulso convive con un escenario complejo en el sistema aerocomercial: un paro anunciado en todos los aeropuertos del país podría afectar la operatoria justo en esos días clave.
La medida de fuerza, impulsada por trabajadores del sector aeronáutico, está prevista entre el 18 y el 24 de marzo, con impacto en más de 27 aeropuertos de Argentina. Según se informó, no será un paro total, sino que se aplicará en franjas horarias específicas —principalmente por la mañana y la tarde— lo que podría generar demoras, reprogramaciones y cancelaciones de vuelos.
En esos períodos, solo se garantizarían vuelos sanitarios, humanitarios y oficiales, mientras que el resto de la operación quedaría sujeta a reorganizaciones que podrían extenderse durante toda la jornada por efecto cascada.
El conflicto responde a reclamos salariales y ya había tenido antecedentes recientes: a fines de febrero y comienzos de marzo se registraron interrupciones parciales en la actividad aérea, con restricciones en despegues y demoras en distintos puntos del país.
En este contexto, la promoción de vuelos en cuotas adquiere una doble lectura. Por un lado, aparece como una herramienta para sostener el turismo interno y facilitar la planificación de viajes en un escenario económico exigente. Por otro, queda atravesada por la incertidumbre operativa que generan los conflictos gremiales, especialmente en fechas de alta demanda.







