“Monte Sabores es el evento más fino y trabajado de todos los que organizamos, es el que más condice con la ciudad que pretendemos”.
Con el orgullo a flor de piel y relajado pese a que la cuenta regresiva le incrementa en altas dosis la ansiedad, el intendente montermoseño Hernán Arranz abrió la nota con Noticias Monte Hermoso haciendo especial hincapié en la fiesta que se viene, este viernes, sábado y domingo en la plaza parque General San Martín.
“La quinta edición de Monte Sabores pinta para ser la mejor, porque año tras año nos esmeramos mejorando la calidad del trabajo, puliendo los errores para poder crecer internamente y a la vista de los que nos visitan. Es un evento lindo, que no tiene techo, que se abraza al progreso gracias a la voluntad y al sacrificio de sus organizadores”, declaró el principal funcionario de un Monte Hermoso cada vez más convocante.

Después de la presentación oficial llevada a cabo en la planta alta del Bahía Blanca Plaza Shopping, el ex secretario de Turismo y del Gobierno municipal recalcó que para el éxito de Monte Sabores es necesario lograr que los tres pilares concuerden en tiempo y en forma con las exigencias propias y las del público que se hará presente.
“Tiene mucho de especial las visitas de los pasteleros más reconocidos de nuestro país, pero a su vez debemos valorar la gastronomía local y los platos típicos de Monte Hermoso. Eso lleva a la potencialidad del mercado, a encontrar en nuestra ciudad comidas o productos que no se puedan conseguir en ninguna góndola de supermercado. A eso apuntamos, a crecer, a darle una forma aceptable y convincente a nuestro evento de cara al futuro”, reconoció.
“Si te gusta la gastronomía, vas a viajar 100, 200 o más kilómetros para degustar las trufas de Coronel Suárez, los quesos de Saldungaray, el dulce de leche de Gonzáles Chaves o el aceite de oliva de Coronel Dorrego”, estableció como ejemplo antes de aclarar que “Bahía Blanca debe ser el epicentro oficial para la presentación de todos los eventos que se organizan en nuestra ciudad a lo largo del año“.

—Monte Sabores, ¿es una fiesta de Monte o para Monte?
—Es un evento que activa el desarrollo social de nuestra ciudad y es un atractivo más para el turista. No inventamos nada, es una copia de la Feria Masticar, uno de los encuentros gastronómicos más populares de Buenos Aires y de toda la Argentina.
“Ernesto Lanusse es el cerebro y organizador clave de la Feria Masticar desde sus inicios, a quien intentamos contratar pero que nos dijo: ‘Ustedes no tienen el dinero para contratarme y, por un tema de logística, yo no me puedo hacer presente’. Eso sí, nos dio una serie de tips para que podamos avanzar, para que Monte Sabores sea todo más genuino y con fuerte sentido de pertenencia.
—Buenos consejos.
—Recepcionamos y pusimos en práctica todo lo que nos adelantó, y además acertamos con establecer a Monte Sabores en Semana Santa teniendo en cuenta que no teníamos una fiesta de ese calibre en esa fecha. Nos calzó a la perfección cubrir el fin de semana largo con una propuesta de interés general.
“Lanusse también nos asesoró sobre el cobro de una entrada al predio, que en realidad va a ser un cupón con un monto a invertir en el lugar. En base a su experiencia y a su asesoramiento, estamos en condiciones de llevar adelante un evento con todos los honores y muy bien organizado”.
—¿Qué va a pasar después de Monte Sabores, ya se está pensando en la próxima temporada estival?
—Nunca programamos demasiado para la temporada de verano, sí organizamos lo referente a la seguridad, al operativo sol y a todo lo relacionado con las zonas exclusivas de baños y playa.

“Nos enfocamos, sacando todas las cuentas posibles, para la temporada media, la que va desde septiembre a diciembre. En ese lapso es donde generamos la mayor inversión económica con el fin de atraer al turista y de premiar a aquellas personas que nos acompañan todo el año con el pago de las tasas municipales; un grupo de vecinos que poseen una segunda casa de residencia en nuestro medio y que representa el 50 por ciento de los bahienses.
—Se está escuchando seguido “Monte Hermoso, turismo todo el año”.
—Históricamente, puertas adentro se habló de “descontracturar” el verano, cortar la estacionalidad y trabajar en consecuencia. En las playas del sur, los aportes publicitarios y del municipio son anuales, pero acá, nosotros, hacemos todo a pulmón, gastando nuestros recursos sabiendo que es prácticamente una necesidad básica invertir para poder cortar esa estacionalidad a la que tanto veníamos haciendo referencia.
“Después de Monte Sabores estaremos proyectando el Festival del Café, que seguramente tendrá lugar en la Laguna Sauce Grande durante los primeros días de agosto. Posteriormente a eso pondremos la mira en la Fiesta de la Primavera”.
Y continuó: “Monte Hermoso es un producto que se debe estar vendiendo y aggiornando constantemente. Al no ser una plaza agrícola-ganadera y que vive del turismo en un 99 por ciento, tenemos que seguir manteniendo una intensa visión de futuro para hacer crecer el producto, además de generar políticas coherentes para el que tiene una segunda casa en nuestra ciudad”.
—Este año, ¿retorna la Fiesta de las Colectividades?
—Sí, con un nuevo formato y organizada íntegramente por el municipio. Este tipo de eventos es de concurrencia masiva, siempre es parte de la agenda del turista y del vecino, y que vuelva a Monte Hermoso es como ir ‘copando’ el turismo del sudoeste bonaerense.
“Es muy importante para el que sale a pasear el fin de semana que sepa qué tipo de evento hay en Monte, que pueda gozar de un espectáculo al aire libre, con distintas variantes gastronómicas, actividades y shows en vivo. Si a eso le sumás el ir y venir de la gente por el centro y sus alrededores, los negocios van a estar abiertos y el círculo de la cadena económica cierra perfectamente, por lo cual el estado no tiene que mirar de costado sino que tiene que ser el propulsor de esos movimientos”.
—¿Cuál fue el balance de la última temporada?
—De antemano proyectamos una posible temporada alta, con una baja en el turismo interno del 20 % y un alza del turismo del exterior de un 57 %. Con ese panorama encaramos la temporada media, que entre octubre y diciembre fue bastante mediocre. Después, en la alta, la gente mostró una vez más que no se queda encerrada en su casa, que sale, con el bolsillo bastante acotado, sin consumir como en otras épocas, pero viaja, se va de vacaciones, le escapa a la rutina. Hay que entender que antes eran 10 días, después 7 y ahora 4, pero descansar sigue siendo, para muchos, una prioridad.
“Si hago un balance general, Monte nunca va a tener temporadas malas, la gente consume, los negocios dan plusvalía, cierran los números con balances positivos, pero veníamos de temporadas donde un alto porcentaje de comerciantes de Monte se acostaba a dormir la siesta de mayo a septiembre, abriendo otra vez las puertas de sus negocios cuando empiezan a percibir el movimiento de septiembre. No hay que olvidarse de eso”.








