El compromiso de Corina Andrea Espinosa con la educación fue el punto de partida para crear el centro comunitario “Mi casa, tu escuela”, una asociación civil que lleva su nombre y busca acompañar a docentes y estudiantes. La iniciativa impulsada por sus familiares tiene entre sus proyectos encuentros de formación e intercambio, apoyo a propuestas educativas y bibliotecas abiertas a la comunidad.
En una entrevista con Noticias Monte Hermoso, Alejandro Espinosa, hermano de la docente, explicó que la organización nació con la intención de dar continuidad a su tarea. El nombre surgió de una consulta con compañeras de trabajo y amigas de Corina, quienes participaron de su elección.
“La idea de la asociación es ayudar a los docentes, porque nosotros creemos que son pilares de la educación, pilares de la comunidad”, expresó. El objetivo es que encuentren un espacio al cual acercar sus proyectos y recibir acompañamiento, tanto para desarrollar ideas como para buscar recursos que permitan concretarlas.

El centro está orientado principalmente al nivel primario, aunque sus integrantes también contemplan colaborar con docentes de otros niveles. Alejandro señaló que la prioridad son los chicos y que el respaldo a quienes enseñan es una forma de contribuir a su formación.
“Tengo un proyecto, tengo un centro comunitario que me va a respaldar”, sintetizó al describir el vínculo que aspiran a construir con los educadores.
Un encuentro para compartir experiencias docentes
Como primera actividad abierta a la comunidad y a la región, la asociación anunció una charla destinada a docentes de educación primaria. Está prevista para el 24 de octubre, a las 18, en el Centro de Convenciones, con participación libre y gratuita.
El encuentro contará con la participación de Martín Izcovich, presentado como un estudiante avanzado de Ciencias de la Educación que desarrolla una tesis en la Universidad Nacional del Sur y se realizará en el Centro de Convenciones de Monte Hermoso, Av. Faro Recalada, esq. Pedro de Mendoza, el sábado 24 de octubre de 18 a 20 hs. y en gratuita.
La propuesta consiste en generar un intercambio sobre las dificultades cotidianas de la enseñanza, las necesidades de los docentes y sus perspectivas sobre la educación. También se buscará conversar acerca de las motivaciones que los llevaron a elegir esa profesión.
Alejandro explicó que esperan una dinámica participativa, en la que los asistentes puedan plantear inquietudes y compartir experiencias. La convocatoria tendrá alcance regional y estará dirigida específicamente a docentes de primaria.
Bibliotecas para leer e intercambiar libros
Otro de los proyectos es instalar pequeñas bibliotecas al aire libre, con forma de casitas, para que vecinos y visitantes puedan tomar libros, leerlos e intercambiarlos.
La asociación presentó la propuesta ante el Concejo Deliberante para solicitar autorización para su colocación en espacios públicos. Según explicó Alejandro, la intención es comenzar en noviembre con una primera biblioteca en Plaza Parque, siempre que cuenten con la aprobación correspondiente.
El proyecto contempla cinco puntos: Plaza Parque, Sauce Grande, El Pinar, Las Dunas y el FO.NA.VI (Plaza Papa Francisco).
La idea es que una persona pueda retirar un ejemplar y dejar otro, favoreciendo la circulación de los libros. Para abastecer esas bibliotecas, el centro comunitario solicita donaciones.
También proyectan involucrar a alumnos y docentes en la inauguración, con una actividad que permita trabajar sobre la importancia de la lectura, el cuidado de los ejemplares y el uso compartido de esos espacios.
El recuerdo de Corina y el valor de enseñar
Corina Andrea Espinosa falleció el 16 de mayo de 2025 en un accidente de tránsito. Su trayectoria estuvo ligada a la Escuela Primaria Nº 1 “Florentino Ameghino”, cuyo salón de usos múltiples lleva su nombre desde septiembre de ese año.
Al recordarla, su hermano destacó la dedicación con la que asumía su trabajo y la importancia que daba a que los alumnos construyeran bases para continuar sus estudios con confianza.
“Corina era una fiel amante de la educación, estaba súper comprometida con la educación de Monte Hermoso”, expresó.
En su descripción del trabajo docente, Alejandro puso el acento en una tarea que continúa después de la jornada escolar. Recordó haber visto a su hermana los domingos por la tarde, tomando mate y corrigiendo exámenes, una escena que utilizó para explicar el tiempo y el esfuerzo que demanda la profesión.
También sostuvo que la escuela cumple una función que va más allá de transmitir conocimientos: aprender a convivir, respetar la palabra de otros, trabajar en grupo y desarrollar la autoestima son parte de esa formación.
La asociación cuenta con una comisión de doce integrantes, presidida por Guadalupe Gurrea. Según indicó Alejandro, ya dispone de personería jurídica y cuentas habilitadas.
Aunque todavía no tienen una sede, entre sus objetivos está ofrecer apoyo escolar y ayudar a estudiantes que necesiten materiales o libros. A su vez, buscan sostener actividades periódicas de capacitación y acompañamiento docente.
La representatividad, el acompañamiento, el compromiso con la educación, su incansable tarea de enseñar, dejaron en la comunidad una presencia que aún permanece, de la Seño Cori. Este proyecto, no solo intenta homenajearla, sino también continuar -de alguna manera- su labor. Una tarea que asumieron su familia y sus amigas. Y no todas fueron docentes, también lo fueron madres y familias que vieron en ella, tal vez, el modelo de maestra que siempre desearon.








