El Colegio de Profesionales en Turismo de la provincia de Buenos Aires difundió un duro comunicado en respuesta a recientes declaraciones del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien había cuestionado el funcionamiento del sector turístico en el marco de las políticas de desregulación impulsadas por el gobierno nacional.
Según trascendió, el funcionario planteó que determinadas estructuras vinculadas a la intermediación turística operaban como una “mafia”, en alusión a agencias y actores profesionales que participan en la cadena de servicios. La frase generó un inmediato rechazo en el ámbito del turismo.

La respuesta del Colegio —cuya secretaria mantuvo semanas atrás un encuentro con Franco Gentili— no tardó en llegar. En un comunicado de tono crítico, la entidad devolvió la calificación con ironía: “aquí la mafia… mafia que por suerte es mejor que el Estado”, en una clara alusión a los dichos de Sturzenegger y al enfoque oficial sobre la actividad.
Desde la institución remarcaron que el turismo no es un sistema improvisado, sino una industria que requiere formación, planificación y responsabilidad profesional. En ese sentido, defendieron el rol de los agentes y especialistas del sector, al considerar que garantizan estándares de calidad, seguridad y previsibilidad para los usuarios.
El cruce se da en un contexto más amplio de reformas impulsadas por el gobierno, que apuntan a reducir regulaciones y fomentar la competencia directa a través de plataformas digitales. Esta orientación ha sido celebrada por algunos sectores, pero también genera preocupación en ámbitos profesionales que advierten sobre posibles efectos en la calidad del servicio y en la protección del consumidor.
En ese marco, el Colegio de Profesionales en Turismo cuestionó lo que considera una desvalorización del trabajo técnico y advirtió que la eliminación de ciertos marcos regulatorios podría derivar en un escenario más informal y menos seguro para los usuarios.
La polémica deja expuesto un debate de fondo que atraviesa al sector: hasta qué punto debe intervenir el Estado en la actividad turística y cuál es el lugar de los profesionales en un mercado en transformación.







