La localidad de El Perdido celebró este sábado su 125° aniversario con un acto que reunió a vecinos, instituciones y autoridades en la plazoleta 19 de Abril, en una jornada atravesada por la emoción, los recuerdos y el reconocimiento a la historia compartida.
Desde las primeras horas de la mañana, el encuentro —encabezado por el intendente Juan Carlos Chalde— contó con la presencia de abanderados, representantes de entidades locales y un importante marco de público que acompañó el izamiento del pabellón nacional y la entonación del Himno.
En su mensaje, el delegado municipal Alejandro D’Annunzio puso el foco en el valor simbólico de la fecha y en el sentido de pertenencia que atraviesa a la comunidad. “No estamos sólo celebrando el paso del tiempo, estamos celebrando la vida misma de este pueblo”, expresó, al tiempo que destacó el rol de las generaciones que construyeron la identidad local y los avances recientes en materia de obras y vivienda.

Por su parte, el intendente Chalde compartió recuerdos personales ligados a su infancia en la localidad, evocando recorridos familiares por comercios históricos y experiencias que, según señaló, refuerzan su vínculo con El Perdido más allá de su rol institucional. En ese sentido, remarcó que el “orgullo y la pasión” son claves para sostener el crecimiento y la identidad del pueblo.
El acto incluyó además la participación del taller municipal de folclore “Lazos de Amistad”, que aportó un momento artístico con danzas tradicionales, y una reseña histórica a cargo del vecino Carlos Peciña, quien repasó los orígenes de la localidad y sus denominaciones a lo largo del tiempo.
Uno de los momentos destacados fue la entrega de reconocimientos a vecinos e instituciones con trayectoria en la comunidad. Entre ellos, se distinguió a Casa Balda por su aporte al desarrollo local, a la Escuela Nº 4 “General José de San Martín” por su labor educativa y a Ema Eulalia de Cabrera como vecina más antigua, en un gesto que puso en valor la memoria viva del pueblo.
La jornada tuvo su cierre en el geriátrico de la Sala de Primeros Auxilios, donde se inauguró una pérgola destinada al uso de los residentes. La obra, impulsada a partir de un proyecto presentado en el Concejo Deliberante, se sumó como un nuevo espacio de encuentro y bienestar para la comunidad.
Así, entre homenajes, relatos y gestos de reconocimiento, El Perdido celebró un nuevo aniversario reafirmando los lazos que sostienen su historia y proyectan su futuro.








