Con el cierre del movimiento generado durante marzo y los últimos feriados, el turismo en Argentina ingresa en una etapa de transición marcada por una baja en los niveles de ocupación y un cambio en el comportamiento de los viajeros.
De acuerdo con análisis del sector y relevamientos de entidades turísticas, el período posterior a Semana Santa y previo a las vacaciones de invierno, suele mostrar una marcada desaceleración en la actividad, aunque con un flujo de turistas que sostienen el movimiento en destinos puntuales del país.
En esta etapa del año, la ocupación deja de concentrarse en niveles altos y homogéneos, y pasa a depender en mayor medida de la demanda de fines de semana y de los eventos. Esto genera un escenario con picos más marcados entre viernes y domingo, y una menor actividad durante la semana.
Al mismo tiempo, el perfil del turista cambia: predominan las escapadas cortas, de dos o tres noches, organizadas con menor anticipación y con una mayor búsqueda de precios accesibles.
En destinos de la provincia de Buenos Aires, tanto en la costa como en las sierras, el turismo de cercanía se consolida como el principal sostén de la actividad, con visitantes que llegan desde grandes centros urbanos y priorizan viajes en automóvil.
Otro de los factores que comienza a observarse en esta etapa es una mayor flexibilidad en tarifas y promociones, con el objetivo de incentivar la demanda y captar a un público que compara más antes de decidir. El desafío para los comercios y prestadores turísticos —especialmente en rubros como la gastronomía y la hotelería— pasa por adaptarse a una demanda más selectiva y fluctuante
En Monte Hermoso, esta estrategia ya forma parte del eje de gestión turística. Desde el área de Turismo del municipio se impulsa un calendario anual que busca sostener la actividad más allá del verano, con eventos y propuestas distribuidas a lo largo del año.
Tras el desarrollo de Monte Sabores, el secretario de Turismo y Cultura, Franco Gentili, adelantó la continuidad de la agenda con iniciativas que amplían los escenarios tradicionales del destino, incorporando espacios como la Laguna Sauce Grande y proyectando nuevas actividades para los próximos meses.
Entre las propuesta que se vienen el funcionario anticipó que se está trabajando en la realización de un festival del café, proyectado para agosto, un mes típicamente quieto en cuanto a la oferta turística en el distrito y que tendrá como sede la laguna.









