La discusión por el futuro del régimen de Zona Fría volvió a ocupar la agenda política este martes, cuando intendentes bonaerenses y legisladores nacionales se reunieron en el Congreso para entregar miles de firmas recolectadas en distintos municipios en defensa del beneficio que actualmente alcanza a millones de usuarios del servicio de gas.
Entre los participantes del encuentro estuvo el intendente de Monte Hermoso, Hernán Arranz, junto a otros jefes comunales de municipios incorporados al régimen durante la ampliación aprobada en 2021.
La actividad tuvo como objetivo reforzar el reclamo contra la iniciativa impulsada por el Gobierno nacional, que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados y espera su tratamiento en el Senado.

Mucho más que una discusión tarifaria
Aunque el debate gira formalmente en torno a subsidios energéticos, descuentos tarifarios y criterios de asignación de recursos, en las últimas semanas la discusión comenzó a adquirir una dimensión política cada vez más marcada.
Por un lado, intendentes, legisladores opositores y organizaciones de usuarios sostienen que la modificación podría traducirse en aumentos importantes en las facturas de gas para miles de familias del interior bonaerense y advierten que el beneficio reconoce condiciones climáticas objetivas que continúan vigentes.
Por otro, desde el Gobierno nacional y sectores afines argumentan que la reforma apunta a focalizar la asistencia en quienes realmente la necesitan, incorporando variables socioeconómicas para determinar quiénes deben recibir subsidios y quiénes pueden afrontar el costo pleno del servicio.
La discusión, en consecuencia, trasciende la cuestión técnica y refleja dos visiones diferentes sobre el alcance que deben tener las políticas públicas y los mecanismos de asistencia estatal.
El interior busca hacer oír su voz
En los municipios alcanzados por la ampliación de la Zona Fría, la preocupación se centra principalmente en el posible impacto económico que tendría cualquier reducción del beneficio durante los meses de invierno.
Por ese motivo, en las últimas semanas se multiplicaron las campañas de adhesión, reuniones informativas y acciones institucionales destinadas a respaldar la continuidad del régimen.
Uno de los casos más visibles es el de Bahía Blanca, donde el intendente Federico Susbielles incluso anticipó que evalúa recurrir a la Justicia si la modificación resulta finalmente aprobada.
Un debate que sigue abierto
La presencia de intendentes en el Congreso constituye una nueva señal de que la discusión está lejos de resolverse. De hecho, distintos sectores políticos sostienen que el oficialismo aún no tendría asegurados los votos necesarios para aprobar la reforma en el Senado.
En ese contexto, la defensa de la Zona Fría se transformó en una bandera asumida por numerosos dirigentes del interior bonaerense, que buscan visibilizar el impacto que la medida podría tener en sus comunidades.
Tras el encuentro realizado este martes, el presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Alejandro Dichiara, afirmó que «la Zona Fría no es un privilegio» y sostuvo que la discusión involucra la realidad cotidiana de miles de familias, comercios y pequeñas empresas.
Mientras el proyecto continúa a la espera de definiciones legislativas, el debate permanece abierto y combina argumentos económicos, sociales, climáticos y políticos, en una discusión que excede el valor de una factura de gas y vuelve a poner en escena distintas miradas sobre cómo debe distribuirse la asistencia estatal.








