Este viernes 17 a las 19 se realizará un nuevo encuentro del café filosófico en la Biblioteca Popular, donde el eje de la charla será La sociedad del cansancio, uno de los ensayos más difundidos del pensador surcoreano-alemán Byung-Chul Han. La actividad contará con la coordinación de la profesora y periodista Mónica Carmelino.
El texto propone una mirada crítica sobre el presente, centrada en el modo en que las exigencias del rendimiento y la autoexigencia permanente configuran una sociedad atravesada por el agotamiento. A diferencia de las estructuras disciplinarias del siglo pasado, donde predominaban las prohibiciones, el autor plantea que el modelo actual se sostiene en una lógica de aparente libertad, donde el individuo se percibe como un proyecto en constante desarrollo.
En ese contexto, la presión ya no proviene de un poder externo claramente identificable, sino que se internaliza. La autoexplotación, el mandato de superación constante y la necesidad de optimizar el tiempo se convierten en rasgos distintivos de la vida contemporánea, con consecuencias visibles en fenómenos como el estrés, la ansiedad o el agotamiento emocional.

Otro de los ejes que se abordarán durante el encuentro es la pérdida del silencio y de los momentos de pausa. La sobreestimulación, marcada por la presencia constante de pantallas e información, limita los espacios de reflexión profunda. En contraposición, la obra destaca el valor del tiempo no productivo, del aburrimiento y de la contemplación como instancias necesarias para el pensamiento y la vida interior.
En esa línea, el planteo de Han también pone el foco en la transformación del vínculo del individuo con el trabajo y consigo mismo. La idea de ser “empresario de sí” implica una dedicación constante a mejorar, producir y mostrarse, lo que termina diluyendo los límites entre el tiempo personal y el laboral. La consecuencia es una vida atravesada por la exigencia permanente, donde incluso el descanso queda subordinado a la lógica del rendimiento.
A su vez, el autor advierte sobre el impacto de la atención fragmentada, característica de la vida digital. La imposibilidad de sostener momentos de concentración profunda debilita la capacidad de reflexión y de pensamiento crítico. En ese escenario, recuperar instancias de pausa y contemplación aparece no solo como una necesidad individual, sino como una forma de resistencia frente a un modelo que tiende a ocupar cada instante de la experiencia cotidiana.
La actividad es abierta a toda la comunidad y no requiere inscripción previa.








