Un relevamiento técnico elaborado por la Federación del Personal de Vialidad Nacional advierte que entre el 65% y el 70% de la red vial nacional se encuentra en estado regular o malo, una situación que impacta directamente en la seguridad vial, la logística y el transporte de la producción.
El informe, basado en evaluaciones realizadas por trabajadores de la Dirección Nacional de Vialidad, señala que el deterioro se profundiza con el paso de los meses ante la falta de mantenimiento sostenido. Entre las principales consecuencias se mencionan la presencia de baches profundos, deformaciones en la calzada, fallas estructurales y una reducción significativa de la velocidad promedio de circulación, que en algunos tramos desciende a alrededor de 60 km/h.
En el caso de la provincia de Buenos Aires, el diagnóstico resulta especialmente preocupante. Según el relevamiento, solo el 36,8% de las rutas nacionales que atraviesan el territorio bonaerense se encuentran en buen estado, mientras que el 11,5% presenta un estado regular y el 51,7% se encuentra en malas condiciones. La comparación con otras provincias muestra realidades dispares: en Santa Fe el porcentaje de tramos en mal estado alcanza el 53,6%, en La Pampa el 38,6%, en Córdoba el 12% y en San Luis apenas el 2,2%.
El informe técnico pone el foco en varios corredores estratégicos para la circulación y la producción, entre ellos las rutas nacionales 3, 5, 7 y 33, que concentran un alto volumen de tránsito y presentan distintos niveles de deterioro.
Ruta nacional 3
La RN 3 registra un tránsito intenso, con una elevada proporción de vehículos pesados —cercana al 60%— vinculados al transporte de granos, materiales de construcción y cargas hacia centros urbanos y puertos. El informe identifica al menos 14 tramos con problemas entre Cañuelas y Azul, además de sectores con alta siniestralidad y obras de mantenimiento paralizadas. En algunos segmentos circulan entre 3.500 y 9.800 vehículos diarios, según el tramo considerado.
Ruta nacional 5
Este corredor, que une Luján con Santa Rosa, presenta deterioros prolongados de la carpeta asfáltica, lo que limita las velocidades de circulación y encarece los tiempos de viaje. Se estima que cerca del 30% del tránsito corresponde a transporte pesado. Aunque existen obras de autopista en ejecución en algunos sectores, el informe advierte que amplios tramos continúan con problemas estructurales.
Ruta nacional 7
Entre Junín y Chacabuco, la situación es dispar. Si bien parte del trazado fue transformado en autopista, persisten dificultades en accesos, colectoras y zonas complementarias. Se observan baches, deficiencias en la señalización horizontal y vertical, iluminación insuficiente y banquinas con mantenimiento irregular, factores que incrementan los riesgos para quienes transitan la zona.
Ruta nacional 33
La RN 33, que conecta áreas productivas de Buenos Aires y Santa Fe, es señalada como uno de los casos más críticos. Los diagnósticos técnicos detectaron fallas estructurales profundas, con deformaciones severas y pérdida de capacidad portante de la subrasante. En este caso, el informe sostiene que el deterioro excede el daño superficial y que la solución requiere intervenciones de mayor envergadura.
El relevamiento concluye que el estado actual de gran parte de las rutas nacionales plantea desafíos concretos en términos de seguridad vial, costos logísticos y conectividad, especialmente en corredores clave para el transporte de personas y mercaderías. La evolución de estas condiciones dependerá de la continuidad de los trabajos de conservación y de la ejecución de planes de mantenimiento acordes a la magnitud del deterioro detectado.








