El deporte de Monte Hermoso volvió a escribir, hace algunas semanas, una de sus páginas más ricas y relevantes en el plano internacional. Y como siempre, detrás de cada gran conquista existen historias de esfuerzo, sacrificio y una pasión inquebrantable por competir y trascender.
Lo que acaba de vivir Juan Martín Ceballes es tan emocionante como especial. Tiene 31 años, nació en Caleufú, provincia de La Pampa, pero sus recuerdos cuando apenas activó su uso de razón lo encontraron en esta ciudad, correteando por la playa y formando su propio grupo de amigos. “Soy un montermoseño más”, declara con orgullo.
Desde 2023, este desafiante atacante integra el seleccionado nacional de “Los Halcones” bajo la órbita de la Federación Argentina de Deportes para Personas con Discapacidad Intelectual (FADDIM).
En sus primeras convocatorias, el “Negro” fue parte del plantel campeón de la Copa Trasandina de Fútbol 11, donde disputó un amistoso internacional contra Japón en la ciudad de Balcarce, en el que aportó dos asistencias para la victoria argentina por 4-0.

“La relación con mis compañeros es hermosa, somos muy unidos. Ya son 3 años desde que estamos juntos, me llevo realmente muy bien con todos”, destacó el delantero, haciendo hincapié en la característica principal que distingue al seleccionado.
Juan Martín equilibra sus responsabilidades diarias como trabajador de la Guardia Urbana y su rol de padre soltero de dos hijas con una trayectoria futbolística que lo sostiene en un nivel superlativo.
Su vínculo en serio con el fútbol comenzó a los 6 años, cuando acompañaba a su hermano a entrenar, y de la mano de su recordado técnico de la infancia, Oscar Alberto “El Negro” Velázquez, descubrió una pasión que no abandonó nunca más y que hoy lo hace brillar con luz propia.
A lo largo de su carrera, defendió los colores de Suteryh, de Barrio Esperanza en la Liga Rosaleña, y actualmente integra el plantel del verde la Liga de Fútbol de Coronel Dorrego.
La consagración en Houston
Hace poco más de un mes, el combinado nacional viajó a Houston, Estados Unidos, con la difícil misión de revalidar el título obtenido el año anterior en la Copa Genuine.
¿Y qué sucedió? Los Halcones cumplieron con el objetivo: ganaron todos los partidos y se consagraron bicampeones con la valla invicta. El crédito de Monte fue clave: marcó 3 goles y jugó a un nivel superlativo.
“El triunfo fue de todos, pero en lo personal me vine con el corazón lleno y muchas ganas de contar lo que viví, que no fue poco. Decir ‘somos bicampeones’ es un orgullo que permanecerá en mí para siempre”, cerró con una sonrisa de oreja a oreja.








