Martín Izcovich es de Bahía Blanca, estudiante avanzado de la Licenciatura en Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional del Sur y está elaborando una tesis de grado titulada “Experiencias de Satisfacción y Malestar en el ejercicio del Trabajo Docente Universitario en la Universidad Nacional del Sur”.
Con este motivo ha sido invitado por la Fundación Mi Casa, Mi Escuela, en homenaje a Corina Andrea Espinosa, para debatir temas de interés educativo.
Conversamos con él sobre generalidades de la disertación, prevista para este sábado a partir de las 18.
—La pregunta que da título a la conferencia es bastante significativa. No sé si los estudiantes se hacen esta pregunta cuando cursan sus estudios para ser profesores, ya que quienes están en ejercicio de la docencia, en algún momento de su trayectoria laboral, cuando los agobien los tiempos, las realidades, la sociedad, los niños y las niñas con sus vulnerabilidades y fortalezas, se la harán. ¿Por qué pensó en este título? ¿Cree que el docente argentino (de nivel primario, en este caso) es consciente de la trascendencia de su labor?
—No pretendemos llevar adelante una conferencia como tal, sino que sea un espacio bien abierto, bien dinámico, en el cual las docentes sean las protagonistas, donde se recuperen experiencias de distinto tipo, experiencias didácticas, planificando un espacio bien potente para encauzar una conversación que tenga sentido, que haga sentido, sobre todo enfocada en aquellas cuestiones que dan sentido hoy al trabajo docente en este contexto.
El título lo pensé y está enfocado en la cuestión de que lo que guía es que ya sabemos lo que implica trabajar como docente, ya sabemos cómo trabajar de docente o por lo menos cómo se trabaja hoy en día, y digamos que ahora llegó la hora de preguntarnos para qué soy docente.
Vamos a ir al fondo de la cuestión, intentando que sea un espacio en el cual se haga eco docente, y no un espacio de catarsis; sino, por el contrario, ir rescatando aquellas cuestiones que nos dan satisfacción de nuestro trabajo.
—¿Proponen los docentes actuales estrategias y herramientas educativas acordes con los tiempos que vivimos? Me refiero a lo tecnológico.
—Las propuestas que realizan las docentes hoy en día, lo que yo creo es que hay un gran esfuerzo puesto atrás por contemplar todas las trayectorias. Por supuesto que cada escuela tiene sus vicisitudes, sus desafíos; pero entiendo que cada docente pone lo mejor de sí, y todos los recursos que estén a su alcance, para día a día intentar contemplar todas las trayectorias, aggiornarse, etc.
—¿Tienen sueños los docentes?
—Por supuesto que tienen muchos sueños las docentes, porque en su mayoría son mujeres, y estos sueños está bueno intentar ensayarlos en una puesta en palabras de esto. Y eso es lo que vamos a intentar desarrollar en esta oportunidad.
—Ya sabemos que están mal remunerados. Para usted, ¿cuál sería el ideal laboral de un docente y cómo se reflejaría en la comunidad educativa?
—En cuanto a los ideales de una docente, entiendo que hay diferenciaciones entre una institución de gestión estatal e instituciones de gestión privada, pero entiendo que debe haber una cuestión vinculada al reconocimiento del trabajo, vinculado también, por supuesto, a la remuneración salarial y un entorno que acompañe, que cuide, que aloje, que den ganas de estar.
—¿Qué espera usted de la educación pública?
—Hoy espero que intente aggiornarse lo más posible, que se use la inteligencia artificial como herramienta, que se les enseñe a los chicos a hacerse buenas preguntas, y que se los acompañe también por fuera de lo estrictamente didáctico, y que se los acompañe también en sus distintas trayectorias a nivel personal, teniendo en cuenta también que la familia cumple un rol importante, y también debería trabajar de alguna manera con las familias, entendiendo también que en la casa hay mucho que dar.
A través de Instagram, en @midocencia, pueden anotarse para esta charla abierta, este sábado 24 en el Centro de Convenciones, de 18 a 20.








