La Legislatura de la provincia de Buenos Aires comenzó a analizar un proyecto de ley que podría modificar el uso de miles de hectáreas ubicadas a la vera de rutas y caminos provinciales. La iniciativa fue presentada por la diputada bonaerense Ayelén Itatí Rasquetti, representante de la tercera sección electoral e integrante de Fuerza Patria, y propone reformar la Ley 10.342 para permitir que los municipios otorguen permisos de uso sobre las banquinas, una posibilidad que actualmente se encuentra prohibida.
La normativa vigente autoriza a las comunas a conceder permisos sobre las franjas linderas a rutas y caminos de la red vial bonaerense, pero excluye expresamente a las banquinas por tratarse de sectores vinculados a la seguridad vial. El proyecto busca incorporar esos espacios dentro de los terrenos que pueden ser utilizados, siempre con autorización previa de la Dirección de Vialidad de la Provincia de Buenos Aires.
Según los fundamentos de la iniciativa, la exclusión de las banquinas genera un doble perjuicio: por un lado, mantiene improductivas extensas superficies de suelo fértil y, por otro, impide que los municipios obtengan recursos genuinos a partir de su aprovechamiento regulado. La legisladora sostiene que miles de hectáreas lineales permanecen actualmente sin uso a pesar de contar con potencial productivo.

Entre las actividades que podrían desarrollarse en esos espacios se mencionan explotaciones agrícolas de pequeña escala, siembra de forrajes, forestación, parquización e incluso la instalación controlada de infraestructura de servicios. De acuerdo con la propuesta, los ingresos derivados de los permisos de uso podrían convertirse en una nueva fuente de financiamiento para las administraciones comunales.
Uno de los aspectos centrales del proyecto es la creación de un Registro de Usufructuarios de Banquinas Municipales, que tendría la función de controlar y fiscalizar el uso de estos terrenos. Además, debería trabajar en conjunto con Vialidad bonaerense y los organismos competentes en seguridad vial para determinar qué sectores son aptos para ser utilizados sin afectar las condiciones de circulación y seguridad en las rutas.
La autora de la iniciativa remarcó que la propuesta no busca descuidar la seguridad vial, sino compatibilizarla con un aprovechamiento productivo planificado. En ese sentido, prevé que cada autorización cuente con dictámenes técnicos que garanticen la preservación de zonas de escape, distancias de frenado y condiciones de visibilidad para los conductores.
El debate sobre el uso de las banquinas no es nuevo en la provincia. En mayo pasado, el diputado provincial Alejandro Acerbo presentó otra iniciativa orientada a otorgar mayor autonomía a los municipios en la administración de estos espacios y en la utilización de los fondos obtenidos por los permisos de uso.
De aprobarse la reforma, los municipios bonaerenses podrían acceder a una nueva herramienta para fortalecer sus recursos propios, especialmente en distritos con fuerte perfil agropecuario y amplias extensiones de rutas provinciales, donde el aprovechamiento de las banquinas podría representar una fuente adicional de ingresos para obras, mantenimiento vial e infraestructura comunitaria.








