El secretario de Seguridad Ciudadana, Fernando Vera, y el director de Protección Civil, Alejandro Lis, encabezaron este martes una reunión destinada a repasar los mecanismos previstos ante los posibles efectos del fenómeno El Niño, asociado para los próximos meses con lluvias superiores a los valores habituales en la región.
El encuentro se desarrolló en el recinto del Concejo Deliberante y contó con la participación de secretarios y representantes de distintas áreas municipales. Durante la jornada se analizaron los protocolos de prevención, coordinación y evacuación que se aplicarían frente a una eventual contingencia.
Según informó el municipio, la planificación apunta a fortalecer la capacidad de respuesta y establecer con anticipación las responsabilidades de cada área.
“La iniciativa busca garantizar una respuesta rápida y organizada frente a eventuales emergencias”, señaló Vera. El funcionario indicó que las previsiones se extienden desde fines de septiembre hasta febrero de 2027 y que se vienen realizando estudios de campo y relevamientos para identificar los sectores que podrían resultar más afectados.
El análisis también contempla situaciones particulares de vulnerabilidad, entre ellas la presencia de personas electrodependientes y las condiciones de las viviendas ubicadas en las zonas consideradas más sensibles.
Vera explicó además que el intendente Hernán Arranz participó junto al gobernador Axel Kicillof de las gestiones para establecer un plan provincial, teniendo en cuenta que los posibles efectos no serían iguales en todos los municipios. En ese sentido, precisó que las mayores preocupaciones se concentran en distritos atravesados por cuencas o expuestos a desbordes ante lluvias persistentes.
El municipio mantiene una coordinación con la Subsecretaría de Emergencias y Riesgos de la Provincia de Buenos Aires y puso en marcha un monitoreo semanal. “Hasta el momento, nos muestra un impacto de riesgo bajo”, aseguró el secretario.
El plan se divide en dos ejes. Por un lado, prevé acciones preventivas específicas para cada área municipal y, por otro, medidas de comunicación comunitaria destinadas a informar a la población sobre las recomendaciones que deberán seguirse ante una eventual emergencia.








