El papa León XIV lanzó un duro mensaje sobre la situación internacional al señalar que el mundo “está siendo destruido por un puñado de tiranos”, en el marco de su gira por Camerún, donde participó de actividades vinculadas a la paz y la reconciliación.
La frase formó parte de un discurso en el que el pontífice puso el foco en los conflictos armados que afectan a distintas regiones del planeta y en la responsabilidad de los líderes políticos. En ese contexto, cuestionó que se destinen enormes recursos a la guerra mientras persisten necesidades urgentes en áreas como la salud, la educación y la asistencia humanitaria.
Las declaraciones se produjeron en una zona particularmente atravesada por la violencia interna, con miles de víctimas y un alto número de personas desplazadas, lo que le dio un marco concreto al planteo del pontífice. Allí, León XIV insistió en la necesidad de construir una paz basada en el reconocimiento del otro y en el diálogo sostenido.

La gira por África, que incluye otros países del continente, también refleja el creciente protagonismo de esas regiones dentro de la Iglesia católica y en la agenda global. En ese marco, el pontífice buscó reforzar el rol de la institución como actor de mediación y como voz frente a los conflictos.
En paralelo, sus declaraciones se suman a cruces recientes con el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien lo había cuestionado por sus posturas en temas internacionales. Ante esas críticas, León XIV respondió que “el Evangelio es claro”, reafirmando su posición en favor del diálogo, la paz y la dignidad humana por encima de intereses políticos o estratégicos.







