El Senado y la Asamblea Nacional de Francia aprobaron este martes 21 de julio el texto definitivo de una ley destinada a proteger a los menores frente a los riesgos asociados con el uso de las redes sociales.
La norma establece que los menores de 15 años no podrán acceder a servicios de redes sociales en línea. A diferencia de algunas versiones anteriores del proyecto, la redacción aprobada no contempla excepciones mediante autorización de los padres.
La iniciativa, respaldada por el presidente Emmanuel Macron, fue promovida ante la preocupación por los efectos que el uso intensivo de estas plataformas puede tener sobre la salud, la seguridad y el desarrollo de niños y adolescentes.
La prohibición comenzará a regir el 1 de septiembre de 2026 para las cuentas nuevas. En el caso de los perfiles creados antes de esa fecha, la normativa establece un plazo adicional de cuatro meses para adecuarse a la restricción, por lo que deberán quedar desactivados a comienzos de 2027. Así lo determina el texto definitivo aprobado por la Asamblea Nacional.
La ley no menciona específicamente a empresas como TikTok, Instagram, Snapchat o Facebook, sino que utiliza una definición general de los servicios de redes sociales. Quedan exceptuadas las enciclopedias en línea —como Wikipedia—, los repositorios educativos o científicos y las plataformas destinadas al desarrollo y difusión de programas de código abierto o proyectos digitales educativos.
Cómo se verificará la edad
La aplicación efectiva de la prohibición dependerá de los controles de edad que implementen las plataformas. La norma no determina un único mecanismo tecnológico, aunque se prevé que los sistemas utilizados deban respetar los criterios del organismo francés de protección de datos personales.
Entre las alternativas analizadas se encuentran la validación mediante servicios externos o identidades digitales que permitan acreditar la edad sin revelar otros datos personales. Estos procedimientos generan, al mismo tiempo, interrogantes sobre la privacidad y la posibilidad de que los controles sean evadidos.
La Comisión Europea también tendrá intervención en el proceso, ya que deberá evaluar la compatibilidad de la medida francesa con las normas digitales vigentes en la Unión Europea, según informó Reuters.
Restricción de celulares en las escuelas secundarias
La legislación también amplía la prohibición del uso de teléfonos celulares dentro de los establecimientos educativos. La restricción, que desde 2018 alcanzaba a las escuelas y a los collèges —equivalentes al primer tramo de la educación secundaria—, se extenderá ahora a los lycées, correspondientes a los últimos años del nivel medio.
Cada institución podrá establecer en su reglamento interno las modalidades de aplicación y las excepciones necesarias, entre ellas determinados usos pedagógicos. En los establecimientos secundarios que también ofrecen carreras de nivel superior podrán fijarse disposiciones particulares para esos estudiantes.
Además, los proyectos educativos deberán incorporar acciones de concientización sobre los efectos de la exposición excesiva a las pantallas y el carácter potencialmente adictivo de las redes sociales.
La medida entrará en vigencia durante el ciclo lectivo 2026-2027. Con su aprobación, Francia se convierte en el primer país de Europa en avanzar con una prohibición nacional de este tipo, después de la experiencia de Australia, donde desde diciembre rige una restricción similar para los menores de 16 años.









