Las tareas de cosecha en el sudoeste bonaerense y zonas de influencia atraviesan un escenario condicionado por las lluvias reiteradas de las últimas semanas. Según el último relevamiento de la Bolsa de Cereales de Bahía Blanca, la alta humedad dificulta tanto el secado de los granos como el ingreso a los lotes, lo que retrasa el avance de la trilla en distintos cultivos.
En el caso de la soja, la cosecha comenzó hace más de una semana con los primeros lotes de siembras tempranas, pero el progreso es aún muy limitado. En la región norte apenas alcanza el 5%, mientras que en el sudeste —incluyendo partidos como Tres Arroyos y San Cayetano— es incluso menor, con interrupciones frecuentes por nuevas precipitaciones.
A pesar de este contexto, los primeros resultados productivos generan expectativas positivas. En distritos del norte como Salliqueló, Tres Lomas, Trenque Lauquen, Pehuajó y Carlos Casares, los rindes iniciales se ubican entre 40 y 45 quintales, por encima de los promedios históricos zonales, que oscilan entre 32 y 36. Sin embargo, se anticipa que los lotes de cosecha más tardía podrían mostrar caídas en los rendimientos debido a condiciones menos favorables durante el verano.
En paralelo, la cosecha de maíz temprano avanza con mayor firmeza en algunos sectores del norte, donde ya se cubrió cerca del 50% de la superficie en partidos como Pehuajó, Carlos Casares y 9 de Julio. Allí, los rindes promedian los 87 quintales, en línea con los valores habituales, aunque con marcada variabilidad según la fecha de siembra: los lotes implantados en momentos óptimos superan los 100 quintales, mientras que los más tardíos rondan los 75.
El girasol, en tanto, presenta un avance general del 80% en el área relevada, aunque en zonas del centro y sudeste bonaerense la cosecha todavía se ubica entre el 30% y el 40%. En este cultivo, además, se detectaron casos de esclerotinia, un hongo que prolifera en ambientes húmedos y que podría afectar la sanidad de los lotes.
Desde el punto de vista climático, el informe señala que las reservas hídricas muestran una recuperación significativa, con sectores que incluso presentan excesos. Si bien esto favorece la disponibilidad de agua para los cultivos y la recarga de los perfiles de cara a la próxima campaña fina, también genera dificultades operativas y condiciones propicias para enfermedades fúngicas.
De cara a los próximos días, los pronósticos anticipan un escenario con lluvias en general bajas a moderadas y una probabilidad moderada de heladas en el centro y sudoeste del área productiva. Esta combinación podría impactar en la evolución de los cultivos y en el ritmo de las labores, en un tramo clave de la campaña.








