Hay jugadores que hacen goles. Otros parecen tener una extraña costumbre de guardarlos para cuando más se necesitan.
Lucas Biondo empieza a cargar con ese rótulo en SUPA: el de los goles importantes, el que aparece cuando el partido está torcido, cuando queda poco margen para corregir o cuando directamente una temporada empieza a jugarse a todo o nada.
Esta vez fue ante Suteryh. SUPA perdía 2-0, consiguió levantarse y terminó ganando 3-2 con Biondo estampando el tanto que completó una remontada de enorme valor.
“Contento, obviamente, porque dimos vuelta un 2-0. Era un partido bastante complicado, pero este equipo no te deja a pata nunca. Lo vamos a buscar siempre y fuimos por la victoria aun estando dos goles abajo”.
La historia podría quedar ahí si fuese una aparición aislada. El propio Biondo, sin embargo, empieza a repasar antecedentes y entiende por qué alrededor suyo comenzó a instalarse esa fama.
“Por ahí el rótulo de los goles importantes me lo terminan dando porque tuve varias situaciones así, de que me queden goles para ganar partidos”. Y tiene memoria.

Contra Club de Pelota la historia tuvo otra forma, pero un protagonista repetido. Entró con el equipo 2-1 abajo y marcó dos veces para torcer el rumbo del encuentro.
Y si se retrocede hasta la temporada pasada, la colección adquiere todavía mayor peso. Biondo convirtió en cuartos de final ante Villa Rosa, volvió a hacerlo en semifinales frente a Ferroviario y también dejó su marca en la final que SUPA terminó perdiendo ante Atlético Monte Hermoso.
Demasiadas coincidencias para no alimentar el apodo. Él, sin embargo, se corre rápidamente del centro de la escena. “Me lo dan a mí, pero no es nada que Romero ni Sabanés no hagan todas las fechas. Calculo que es un mimo más”.
La respuesta también pinta bastante bien el momento del Rosa. Porque mientras los nombres propios aparecen y se alternan, puertas adentro la explicación sigue siendo prácticamente la misma que vienen ofreciendo sus protagonistas desde que el equipo dejó atrás aquel comienzo irregular.
El grupo
“Siento que tenemos un plantel bárbaro y todos tiran para adelante. Es muy importante lo que estamos consiguiendo y todo es por el esfuerzo de los jugadores y de un grupo que no para de empujar”.
SUPA volvió a demostrarlo cuando estuvo dos goles abajo. No se entregó, siguió atacando y encontró la manera de dar vuelta un partido que parecía escaparse.
Biondo apareció para escribir el último capítulo. No sabe cuánto durará la racha, pero sí hacia dónde pretende llevarla el equipo: “Esperemos seguir así, estirarla lo máximo posible y llegar a las instancias definitorias con este buen envión”.
Si cuando llegue ese momento el partido vuelve a ponerse bravo, en SUPA ya saben que hay uno que suele andar cerca. Lucas Biondo, el de los goles importantes.








