SUPA parece haber comenzado a encontrar el pulso del campeonato. En Monte Hermoso, dio otro paso firme: venció a Suteryh en un partido bravo, de dientes apretados, y sumó su segundo triunfo al hilo, un dato que empieza a cambiar el clima de aquel arranque dubitativo.
No fue un trámite sencillo. El local propuso, apretó y llevó el juego a un terreno incómodo. Pero SUPA respondió con personalidad. Supo cuándo jugar, cuándo pelearlo y, sobre todo, cuándo sostenerse en partido. Incluso cuando quedó con uno menos, lejos de refugiarse, redobló la apuesta.
“Fue un partido muy lindo para jugar, pero también muy difícil. Sabíamos que nos enfrentábamos a un gran rival”, contó Franco Costa, protagonista de una tarde que tuvo de todo. Y enseguida marcó el rasgo que mejor define lo que mostró el equipo: “Con uno menos nunca dejamos de atacar, nunca dejamos de jugar”.

Ahí estuvo la diferencia. Mientras el partido pedía orden y resistencia, SUPA eligió no resignar su idea. Se plantó, sostuvo la pelota cuando pudo y lastimó cuando encontró los espacios. No solo defendió el resultado: lo fue a buscar.
“Queríamos hacer uno o dos goles más”, reconoció Costa, dejando en claro que el equipo no se conformó. Esa ambición, en un contexto adverso, terminó siendo un mensaje fuerte hacia el resto.
El triunfo también habla de un plantel que se empuja desde adentro. La competencia interna empieza a ser un motor y no un problema. “Mis compañeros están respondiendo muy bien, cualquiera puede jugar. Estoy compitiendo contra los mejores y eso me motiva a mejorar”, explicó el mediocampista.
SUPA empieza a mostrarse como un equipo largo, con variantes y con una idea que, de a poco, se consolida. Y en un torneo donde la regularidad suele marcar diferencias, ese puede ser un punto de apoyo importante.
Costa, con los pies sobre la tierra, dejó claro cuál es el camino. “Hay que disfrutar el momento, pero sin dejar de trabajar, sin dejar de ser humildes y sin dejar de hacer el esfuerzo de todos los días”.
La victoria en Monte Hermoso tiene valor doble. Por los puntos, sí, pero también por el mensaje. SUPA encontró una racha y, sobre todo, una forma: jugar siempre con estilo propio, aún cuando el partido se le pone cuesta arriba. Y eso, en este tipo de campeonatos, suele ser medio camino recorrido.
La reserva, por su parte, empató y sigue en la punta. El sub 25 del Rosa sigue arriba en la tabla y sin conocer la derrota, tras igualar 2 a 2, con goles de Bruno velizan y Alexis Varela








