El gobierno de la provincia de Buenos Aires resolvió suspender por un período inicial de 90 días la entrega del Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria (MESA), un programa que alcanzaba a más de 2 millones de familias bonaerenses.
La iniciativa consistía en la distribución mensual de cajas con productos básicos —como arroz, harina, aceite, leche y conservas— destinadas a complementar la alimentación en hogares vulnerables, principalmente vinculados a estudiantes del sistema educativo público.
Un recorte en medio de la presión fiscal
Desde la administración provincial justificaron la decisión en la necesidad de ordenar las finanzas públicas. El programa implicaba un gasto mensual estimado entre 28.000 y 30.000 millones de pesos, en un contexto en el que los ingresos no acompañan el ritmo del gasto.
Además, el esquema había sido originalmente financiado en parte por el Estado nacional —alrededor de un 40%—, aporte que dejó de existir tras el cambio de gestión, lo que obligó a la Provincia a afrontar la totalidad del costo.
En paralelo, el gobierno bonaerense señaló que la suspensión del programa se complementará con un refuerzo en otras políticas alimentarias, especialmente en el Servicio Alimentario Escolar, que brinda desayuno, almuerzo y merienda en las escuelas.
Impacto social y preocupación en los municipios
El MESA había sido creado en 2020 durante la pandemia y se mantuvo como herramienta de asistencia alimentaria. Con el paso del tiempo, se consolidó como un complemento relevante para familias de bajos recursos.
La interrupción del programa generó preocupación en distintos distritos, especialmente en el conurbano, donde intendentes advirtieron sobre el impacto directo en los sectores más vulnerables.
Tensión política y críticas internas
La medida también abrió un frente de conflicto político dentro del oficialismo bonaerense. Dirigentes y legisladores cuestionaron el recorte por su impacto social, mientras que algunos sectores lo interpretaron como un ajuste sobre áreas sensibles.
Al mismo tiempo, se profundizó el cruce con el gobierno nacional por la responsabilidad en el financiamiento de las políticas alimentarias, en un contexto de restricciones presupuestarias tanto a nivel provincial como nacional.
Un escenario abierto
La suspensión del programa MESA, aunque planteada como transitoria, deja abierto un escenario de incertidumbre sobre su continuidad y sobre el esquema de asistencia alimentaria en la provincia más poblada del país.
El impacto social y la disputa política aparecen como dos variables centrales que marcarán la evolución del conflicto en las próximas semanas.








