El café dejó de ser únicamente una bebida —aunque se trata de una de las más consumidas en el mundo— para convertirse en una experiencia que moviliza personas, genera encuentros y, cada vez más, impulsa el turismo.
En distintas ciudades del mundo, los festivales vinculados a esta cultura se multiplican y convocan tanto a especialistas como a público general, con propuestas que combinan degustaciones, competencias y espacios de intercambio.
Un consumo en crecimiento que explica el fenómeno
En los últimos cinco años, el consumo de café mostró un crecimiento sostenido a nivel global, especialmente impulsado por el segmento de especialidad. De acuerdo a informes de la International Coffee Organization, el consumo mundial crece a un ritmo cercano al 2% anual, con una recuperación marcada tras la pandemia.
En paralelo, también cambiaron los hábitos: aumenta el interés por cafés de mayor calidad, nuevos métodos de preparación y experiencias asociadas al consumo. Este escenario ayuda a explicar la expansión de ferias y festivales temáticos en distintos puntos del mundo.
En Argentina, aunque el mate sigue siendo la infusión predominante, el café gana terreno, sobre todo en grandes ciudades, con una expansión sostenida de cafeterías de especialidad. Este crecimiento no solo amplía el mercado interno, sino que también posiciona al café como parte de propuestas culturales y turísticas.

Eventos que atraen visitantes
En Londres, el London Coffee Festival convoca a miles de visitantes cada año, mientras que en Milán el Milano Coffee Festival se consolidó como un punto de encuentro para marcas, baristas y público. En América Latina, ciudades como Bogotá también desarrollan ferias que ponen en valor el café como producto cultural y económico.
En el país, esta tendencia también encuentra su espacio. Ferias y encuentros en Buenos Aires y Córdoba muestran un crecimiento sostenido, con propuestas que combinan café de especialidad, gastronomía y actividades culturales, y que logran atraer visitantes de distintas localidades.
El impacto no es menor: estos eventos incrementan la ocupación en alojamientos, generan movimiento en el sector gastronómico y permiten posicionar a los destinos dentro de circuitos turísticos vinculados a experiencias. Además, suelen desarrollarse en momentos de menor actividad, lo que los convierte en herramientas para sostener el flujo de visitantes durante todo el año.

Monte Hermoso dentro de una tendencia en expansión
En este contexto y siguiendo la tendencia global, Monte Hermoso comienza a integrarse a la dinámica con la organización de un festival del café previsto para agosto, con sede casi definida en la Laguna Sauce Grande.
El entorno natural aparece como un valor agregado que permite proyectar una propuesta con identidad propia, en línea con lo que ocurre en otros destinos que combinan gastronomía y paisaje.
La iniciativa se inscribe en una estrategia orientada a ampliar la agenda turística más allá del verano, incorporando eventos capaces de convocar público regional y diversificar la oferta. El desafío será sostener en el tiempo una propuesta que acompañe el crecimiento de una tendencia que continúa expandiéndose a nivel global.








