El párroco de la parroquia Stella Maris, Alejandro Guidobaldi, difundió un mensaje de acompañamiento a los vecinos afectados por el fuerte temporal que impactó sobre el frente costero y distintos sectores de la ciudad durante las últimas horas.
“Desde la comunidad parroquial Stella Maris acompañamos con nuestro afecto, cercanía y oración a todos los damnificados por el temporal que fuertemente afectó a la zona costera de nuestra ciudad”, expresó el sacerdote.
En su mensaje, Guidobaldi recordó además la encíclica Fratelli Tutti del fallecido papa Francisco y señaló que situaciones como la vivida en las últimas horas representan una oportunidad para fortalecer la unidad de la comunidad.
“Es uno de esos momentos de la vida de una ciudad donde es importante recordarlo para vencer juntos toda adversidad, sin dejarnos vencer por el desánimo o perder las esperanzas”, sostuvo.

El sacerdote también remarcó la necesidad de dejar de lado diferencias ideológicas o religiosas para afrontar colectivamente las consecuencias del temporal. “Esto hace que todos, desde el lugar que cada uno ocupe en la sociedad y más allá de toda ideología o credo, nos transformemos en un pueblo que elige avanzar cada día más unido, con mayor arraigo y sentido de pertenencia”, expresó.
Por otra parte, Guidobaldi agradeció que no se hayan registrado víctimas ni heridos de gravedad, aunque manifestó su pesar por los importantes daños materiales ocasionados por el avance del mar y el fuerte oleaje.
“Damos gracias de que los daños hayan sido sólo materiales, sin dejar de apenarnos junto a quienes han sufrido graves daños materiales”, indicó, al tiempo que aseguró que la comunidad parroquial continuará rezando y acompañando a las familias afectadas.
El mensaje completo
“Desde la comunidad parroquial Stella Maris acompañamos con nuestro afecto, cercanía y oración a todos los damnificados por el temporal que fuertemente afectó a la zona costera de nuestra ciudad en el día de ayer.
Hace unos años, el fallecido Papa Francisco nos escribía una Encíclica llamada ‘Fratelli Tutti’ (‘Todos hermanos’). Y este es uno de esos momentos de la vida de una ciudad donde es importante recordarlo para vencer juntos toda adversidad, sin dejarnos vencer por el desánimo o perder las esperanzas.
Esto hace que ‘todos’, desde el lugar que cada uno ocupe en la sociedad, y más allá de toda ideología o credo, nos transformemos en un pueblo que elige avanzar cada día más unido, con mayor arraigo y sentido de pertenencia, orgulloso por cada logro que se alcance. Porque nada es meramente ajeno, sino todo un poco de todos.
Damos gracias de que los daños hayan sido sólo materiales, sin dejar de apenarnos junto a quienes han sufrido graves daños materiales. Rezamos y estamos cercanos a ellos para que juntos y en poco tiempo sigamos contemplando y disfrutando una ciudad donde tantos sueños y expectativas se cumplen a cada momento”.








