El papa León XIV presidió este domingo una multitudinaria celebración de Corpus Christi en el centro de Madrid, donde más de un millón de personas se congregaron para participar de la misa realizada en la Plaza de Cibeles.
Según estimaciones difundidas por distintos medios españoles y autoridades locales, entre 1,1 y 1,2 millones de fieles asistieron al encuentro, convirtiéndolo en uno de los eventos religiosos más convocantes de Europa en los últimos años.
La ceremonia formó parte de la visita apostólica que el pontífice realiza en España y estuvo marcada por un fuerte mensaje centrado en la solidaridad, el diálogo y la responsabilidad social de los creyentes. Durante su homilía, León XIV también advirtió sobre el uso político de la religión y llamó a poner en el centro a las personas más vulnerables.
La magnitud de la convocatoria obligó a desplegar un amplio operativo de seguridad, movilidad y asistencia sanitaria en la capital española. Los servicios de emergencia realizaron cientos de atenciones menores durante la jornada, sin registrarse incidentes de gravedad.
Las imágenes aéreas de la Plaza de Cibeles colmada de fieles recorrieron el mundo y volvieron a reflejar el impacto que ha tenido el nuevo pontificado desde su inicio.
La mirada puesta en una eventual visita a la Argentina
La masiva convocatoria lograda por León XIV también renovó el interés sobre una posible visita a la Argentina, una posibilidad que ha sido mencionada en distintos ámbitos políticos y eclesiásticos durante los últimos meses.
Sin embargo, hasta el momento el Vaticano no confirmó ningún viaje al país ni difundió una agenda oficial para Sudamérica. Si bien trascendieron versiones sobre una eventual gira regional que podría incluir a la Argentina, Uruguay y Perú, no existen anuncios formales de la Santa Sede al respecto.
La expectativa es especialmente significativa para los católicos argentinos, ya que una visita de León XIV representaría un acontecimiento histórico y pondría fin a una larga espera que se prolongó durante todo el pontificado de Francisco, quien nunca realizó una visita oficial al país tras su elección en 2013.
Por ahora, la posibilidad continúa siendo objeto de especulaciones y gestiones diplomáticas, mientras el Vaticano mantiene silencio sobre futuros viajes a la región.







