Cada vez que se disputa un Mundial de fútbol reaparece la misma pregunta en las empresas: ¿disminuye la productividad cuando juega la Selección? El nuevo estudio «Productividad en tiempos de Mundial», elaborado por Bumeran, aporta evidencia que contradice esa percepción.
De acuerdo con el relevamiento, el 95% de los trabajadores argentinos afirma sentirse igual o más productivo durante el Mundial, mientras que entre los responsables de Recursos Humanos el 68% considera que el desempeño de los equipos se mantiene o incluso mejora.
El informe fue realizado entre 2.791 trabajadores y especialistas en Recursos Humanos de América Latina, incluyendo Argentina, Chile, Ecuador, Panamá y Perú, con el objetivo de conocer cómo influye el torneo en la dinámica laboral.
La mayoría trabaja normalmente durante los partidos
Uno de los datos más llamativos es que el 56% de los trabajadores argentinos asegura que continúa desarrollando sus tareas con normalidad incluso cuando juega la Selección Argentina.
El estudio muestra que el interés por el fútbol no necesariamente implica una baja en el rendimiento. En muchos casos, las personas organizan su jornada para cumplir con sus responsabilidades y, al mismo tiempo, seguir los encuentros más importantes.
Esta realidad también parece reflejar los cambios que experimentó el mundo laboral en los últimos años, con modelos de trabajo más flexibles y una mayor orientación hacia el cumplimiento de objetivos antes que al control estricto de horarios.
Un mejor clima laboral gracias al Mundial
Si hay un aspecto donde el impacto resulta especialmente visible es en el ambiente de trabajo.
El 47% de los trabajadores considera que el Mundial mejora el clima laboral, mientras que otro 36% sostiene que no produce cambios relevantes. Apenas una minoría entiende que el torneo tiene efectos negativos sobre la convivencia en las empresas.
Las conversaciones sobre los partidos, los pronósticos, las figuras del campeonato y el desempeño de la Selección generan espacios de intercambio entre compañeros que, en la rutina diaria, muchas veces no coinciden.
Ese fenómeno fortalece la integración entre distintas áreas y contribuye a crear un ambiente más relajado sin que ello implique dejar de lado las responsabilidades laborales.
Qué opinan desde Recursos Humanos
Federico Barney, CEO de Bumeran, considera que los resultados ayudan a derribar uno de los principales prejuicios sobre el Mundial y el trabajo.
«Los datos derriban el mito de que el Mundial impacta negativamente en la productividad. El 56% de las personas dice que trabaja normalmente incluso durante partidos clave. Lo que cambia durante el Mundial no es la productividad, sino la conversación».
Según Barney, estos eventos representan una oportunidad para fortalecer la cultura organizacional. «La ilusión compartida es una gran oportunidad para humanizar los equipos y fortalecer de manera espontánea la cultura organizacional. Las personas no trabajan aisladas, trabajan en comunidad, y rinden mejor cuando sienten que forman parte de algo».
Cómo se comportan las empresas
El estudio también revela que el 44% de las empresas implementa medidas especiales durante el Mundial.
La iniciativa más frecuente será organizar espacios comunes para que los empleados puedan seguir juntos los partidos de la Selección Argentina. Otras organizaciones optarán por flexibilizar algunos horarios durante los encuentros más convocantes, siempre procurando mantener el funcionamiento habitual de la actividad.
En los últimos años, numerosas investigaciones sobre gestión de personas vienen señalando que las experiencias compartidas fortalecen el compromiso, la motivación y el sentido de pertenencia de los equipos. En ese contexto, el Mundial aparece como una oportunidad para aprovechar un interés común sin resignar productividad.
Un cambio que pasa por las personas
Más allá de los números, el relevamiento deja una conclusión clara: el principal efecto del Mundial no se observa en los indicadores de rendimiento, sino en la manera en que las personas se relacionan dentro de las organizaciones.
Compartir un partido, comentar una jugada o celebrar un triunfo genera conversaciones que trascienden las tareas cotidianas y acercan a compañeros de distintas áreas, niveles jerárquicos e incluso generaciones.
Lejos de convertirse en un problema para las empresas, el Mundial parece funcionar como un factor de integración que fortalece la cultura organizacional y mejora la experiencia laboral.
En definitiva, el estudio de Bumeran muestra que el torneo más importante del fútbol mundial no paraliza a las organizaciones. Por el contrario, evidencia que la pasión deportiva puede convivir con el trabajo diario y transformarse en un elemento capaz de reforzar el compromiso, el compañerismo y el buen clima dentro de las empresas.









