Atlético Monte Hermoso no detiene su marcha. En una nueva presentación que lo ratifica como líder absoluto del certamen, el conjunto albirrojo superó un escollo que, tal como se preveía en la previa de la fecha, ofrecía más resistencia de la que podía sugerir el resultado final.
El 4 a 0 terminó siendo contundente en los números, pero dentro del campo tuvo un desarrollo más trabajado, especialmente en la primera mitad. Así lo explicó su entrenador, Martín Sangronis, en diálogo con Juanjo Hurst, donde puso el foco en las dificultades que presentó el encuentro.

El quiebre llegó en el complemento. “En el segundo tiempo plasmamos un poquito la idea y pudimos superarlo bien al rival”, explicó Sangronis, en línea con lo que se vio en el desarrollo: un equipo que, una vez que encontró espacios, logró imponer su juego y ampliar la diferencia hasta redondear una goleada clara.
Más allá del resultado, el DT destacó un aspecto que viene siendo una constante en este arranque perfecto: la solidez defensiva. “Nuestro arquero no sufrió. Tuvieron muy pocas llegadas”, remarcó, valorando el equilibrio del equipo incluso en un trámite que por momentos fue incómodo.
También hubo reconocimiento para el rival, en sintonía con el análisis previo de la jornada. “Va a complicar a varios equipos. Es una cancha difícil, por sus dimensiones y por cómo plantearon el partido”, señaló Sangronis, quien además subrayó la buena predisposición del adversario: “No nos pegó, jugó bien”.
Con este triunfo, Atlético Monte Hermoso no solo mantiene el liderazgo, sino que reafirma una identidad que combina solidez, paciencia y eficacia en los momentos clave. “Estamos bien de la cabeza, los pibes están bien”, sintetizó el entrenador, marcando uno de los pilares de este presente.
En una liga que ya mostró paridad en varias canchas, el albirrojo sostiene su paso con autoridad. Y aun en contextos adversos, encuentra respuestas. Esa, por ahora, es su principal diferencia.








