A menos de tres meses de la esperada llegada de León XIV a la Argentina, cada intervención pública del Papa comienza a ser seguida con particular atención por los fieles de un país que volverá a recibir a un Pontífice después de casi cuatro décadas.
Durante la audiencia general celebrada esta semana, León XIV volvió a colocar a la paz en el centro de su mensaje y exhortó a desarrollar en cada persona una “auténtica conciencia de paz”, entendida no solamente como una aspiración, sino como un compromiso que debe traducirse en acciones concretas.
Retomando el concepto desarrollado por san Agustín en La ciudad de Dios, el Papa sostuvo que la paz constituye “un bien precioso y grandioso” y remarcó que para hacerla realidad se necesita un compromiso “firme y constante”, transitando con honestidad y verdad los caminos que permiten construirla y consolidarla dentro de la sociedad.
El mensaje adquiere una resonancia especial para la Iglesia argentina en medio de la creciente expectativa por el viaje apostólico que León XIV realizará en noviembre por Sudamérica.
Argentina se prepara para recibir al Papa
La Santa Sede confirmó oficialmente que León XIV recorrerá Uruguay, Argentina y Perú entre el 6 y el 17 de noviembre. La etapa argentina se desarrollará del 8 al 11 de noviembre, con actividades previstas en Buenos Aires, Luján y Córdoba.
Será la primera visita de un Papa a la Argentina en 39 años, desde la llegada de Juan Pablo II en 1987, una circunstancia que permite dimensionar el interés que comienza a generar el acontecimiento.
Aunque el programa definitivo todavía no fue difundido por el Vaticano, ya están en marcha los preparativos oficiales. Esta semana se realizó en Casa Rosada una primera reunión interdisciplinaria entre autoridades nacionales, representantes de la Iglesia y funcionarios porteños para comenzar a coordinar cuestiones de logística, seguridad, traslados y organización. Entre los escenarios preliminares considerados aparecen el Monumento a los Españoles, en Buenos Aires; la Basílica de Luján; y el predio de la Fábrica Argentina de Aviones, en Córdoba.
Paralelamente, la expectativa empieza a trasladarse a las comunidades católicas de distintos puntos del país. Parroquias, grupos e instituciones religiosas comienzan a evaluar y organizar viajes hacia los lugares donde estará León XIV, mientras también aparecen propuestas de agencias turísticas para facilitar el traslado de quienes quieran participar de alguno de los encuentros.
La movilización ya puede advertirse en distintas diócesis. Por ejemplo, desde la Arquidiócesis de San Juan se informó que numerosas parroquias están comenzando a organizar contingentes hacia Córdoba, mientras otras comunidades proyectan viajar a Buenos Aires.
“Vencer el mal con el bien”
En ese contexto de preparación para su llegada, las palabras que León XIV pronuncia desde Roma permiten también comenzar a delinear algunos de los ejes de su mensaje pastoral.
Durante la audiencia general, el Pontífice recordó especialmente al sacerdote polaco Władysław Findysz, primer polaco beatificado como mártir de las persecuciones comunistas, cuya memoria litúrgica se celebra el 23 de agosto, coincidiendo con el Día Europeo de Conmemoración de las Víctimas del estalinismo y del nazismo.
A partir de su testimonio, León XIV dejó otra definición vinculada con la convivencia y la reconciliación: “La civilización del amor se construye perdonando y venciendo el mal con el bien”.
Un mensaje que, a pocas semanas de comenzar su primera visita apostólica a Sudamérica, vuelve a mostrar a la paz, el encuentro y la reconciliación como algunos de los conceptos centrales de su pontificado.
Mientras tanto, en la Argentina comienza una cuenta regresiva que tendrá su momento culminante entre el 8 y el 11 de noviembre. Para miles de fieles que ya proyectan trasladarse hacia Buenos Aires, Luján o Córdoba, será una oportunidad que el país no vive desde hace casi cuatro décadas: encontrarse nuevamente con un Papa en suelo argentino.








