Un relevamiento de la consultora Focus Market revela que los argentinos mantienen el interés por viajar, aunque con hábitos de consumo cada vez más cautelosos.
El informe indica que las reservas comenzaron a moverse, pero con un comportamiento diferente al de años anteriores. Las familias comparan más opciones, esperan promociones y, en muchos casos, postergan la decisión hasta último momento, privilegiando destinos que ofrezcan una buena relación entre precio y calidad.
En ese escenario, el turismo dentro del país continúa siendo el principal protagonista. San Carlos de Bariloche vuelve a encabezar el ranking de los destinos nacionales más buscados para las vacaciones de invierno, seguido por Ushuaia, San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Mendoza, El Calafate, El Chaltén, Salta, Jujuy, Córdoba y distintos destinos de la provincia de Buenos Aires.
El costo de viajar sigue en aumento
El estudio también refleja el impacto de los costos sobre la planificación de las vacaciones. Para una familia integrada por dos adultos y dos niños, un paquete de siete noches en Bariloche con pasajes aéreos y alojamiento tres estrellas supera los 5 millones de pesos, lo que representa un incremento cercano al 11% respecto del invierno pasado.
En el caso de optar por viajar en micro, el paquete ronda los 4 millones, aunque el aumento interanual es considerablemente mayor. De esta manera, la diferencia de precio entre ambos medios de transporte continúa siendo un factor determinante al momento de organizar el viaje.
Más allá del traslado y el alojamiento, las actividades también representan una parte importante del presupuesto. El acceso al Cerro Catedral, el alquiler de equipos de nieve y las clases de esquí registraron nuevos incrementos para esta temporada, lo que obliga a muchas familias a planificar con mayor detalle los gastos de la estadía.
Brasil y Chile siguen liderando entre los destinos internacionales
En cuanto a los viajes al exterior, Brasil continúa siendo el destino preferido por los argentinos, con Río de Janeiro, Búzios, Florianópolis y Maceió entre los lugares más elegidos. Chile también mantiene una fuerte demanda, especialmente Santiago, impulsado por quienes combinan turismo con compras.
En cambio, los destinos europeos perdieron protagonismo durante estas vacaciones de invierno, una tendencia que el informe vincula con la preferencia por viajes más cortos y con un escenario económico que obliga a administrar con mayor cuidado el presupuesto familiar.
Según el análisis de Focus Market, la apreciación del dólar y de monedas como el real brasileño y el peso chileno también influye sobre las decisiones de viaje, favoreciendo en muchos casos la elección de destinos nacionales.
Las escapadas cortas ganan cada vez más terreno
Uno de los datos más destacados del relevamiento es la consolidación del turismo de proximidad. Frente a un consumidor que busca reducir costos sin resignar la posibilidad de descansar, crecen las escapadas de fin de semana hacia destinos cercanos, pueblos turísticos, circuitos gastronómicos, estancias y propuestas vinculadas con la naturaleza.
La consultora sostiene que esta modalidad se fortalece porque permite disminuir el gasto en transporte y organizar viajes más flexibles, una tendencia que beneficia especialmente a las economías regionales y a los destinos que ofrecen experiencias diferenciadas.
Una oportunidad para destinos como Monte Hermoso
Este escenario también abre oportunidades para localidades turísticas de cercanía como nuestro distrito, que durante el invierno también presenta su oferta de actividades recreativas, gastronómicas y de contacto con la naturaleza. Si bien el verano sigue concentrando la afluencia masiva de visitantes, las escapadas de pocos días aparecen como una alternativa cada vez más elegida por quienes buscan descansar sin afrontar los costos de un viaje de larga distancia.
La combinación de buena accesibilidad, propuestas al aire libre y una oferta gastronómica en crecimiento se alinea con una tendencia que, según coinciden distintos estudios del sector, seguirá ganando protagonismo en los próximos años: la de un turista que prioriza la experiencia, la flexibilidad y el aprovechamiento del presupuesto por encima de los grandes desplazamientos.









